jueves, 23 de enero de 2014

"My dear,

Find what you love and let it kill you.
Let it drain you of your all. Let it cling onto your back and weigh you down into eventual nothingness.
Let it kill you and let it devour your remains.
For all things will kill you, both slowly and fastly, but it's much better to be killed by a lover.
~ Falsely yours"



sábado, 7 de diciembre de 2013

Poema a la princesa

Se quedaron los títulos en nombre de la realeza
¿quién necesita reyes, teniéndola a usted, princesa?
alegraba las mañanas como una noche sin frío
decías "esto no es mío", y sin serlo, lo tomabas.

Dulce niña, mitad ángel, suave era
el aliento entre el carmín y ojos azabache
se alteraban las mareas si por ahí pasaba
y parecía hipnotizarte como una especie de hada.

Nada te hacía perderte como su poder
de hacerte ver el mundo totalmente del revés
allá donde yacía el cielo se deleitaba
Y por más que lo negabas tus pruebas te delataban.

No hubo nunca otros ojos más hirientes
de flechas dotado apuntando al corazón
porque ella vuela y parte los esquemas;
porque ella nunca -jamás- seré yo.

martes, 3 de diciembre de 2013

¿De qué te sirve tener derechos si de pronto llegan ellos y te los arrebatan?



De un solo golpe, firme y consciente, te lo quitan todo. Ella estaba desnuda y destrozada en su catre de pajas, y se dio cuenta entonces, al despertar, de que se habían llevado lo más importante de ella misma; su alma, su identidad. Con la poca fuerza que le quedaba se levantó, miró a su alrededor. Las ventanas estaban rotas, los pequeños fragmentos de cristal en el suelo en el que se apoyaban sus débiles pies descalzos. Tímidamente se asomó a la ventana. Abrió los ojos, y la luz se hizo de pronto, la luz que la cegó, la luz que le mostró la realidad.

Hay miradas que sirven para encontrarse, otras para abismarse, las que fulminan, atroces y devoradoras, las que incitan. Aquella mirada sólo le sirvió para perderse, perderse en un lugar que no dejaba cabida a hacerlo; pues no existía. No era nada; no quedaba nada de lo que un día fue. Giró sobre sí para darse cuenta de que estaba sola.

Miró de nuevo el abismo. En cualquier otra ocasión se habría sentido triste, pero algo no le permitía sentir tristeza. Sus ojos coaccionaban a gritos por soltar un par de lágrimas, lágrimas baldías, lágrimas puramente inexistentes. La mirada se tornaba cristalina, al igual que aquellos jirones maltratados de vidrio. Esbozaba un tímido gesto que apenas se dejaba ver entre sus mechones de pelo alborotado, pero no sentía nada. Era incapaz de experimentar cualquier tipo de sensación.

Fue entonces cuando examinó su cuerpo, destrozado por fuera y por dentro intacto, sus manos, rozó su piel por última vez. Se sintió libre, y no era la libertad en la que ella siempre había creído, por la que había luchado. Era una libertad como escapatoria.

Tomó la puerta y salió: el mundo era suyo. Y así se perdió en el lecho de espumas, se revolvió y bailó hasta que no sintió sus pies, y por último, se hundió hasta sentir que no existía, y no fue triste, no fue cruento ni fue amargo: simplemente, fue.



Duerme pequeña, no despiertes del río de aguas mansas al que perteneces, nunca debieron despertarte para arrojarte desde más alto... aún duerme...

domingo, 24 de noviembre de 2013

Tenías que ser tú

Me pregunté tantas veces por qué tenías que ser tan bonita... tal era tu belleza que era casi injusta. Eras como una pequeña joya que deslumbraba al mirar, mientras tus ojos tristes sólo pedían ser observados por algún buen alma que fuese capaz de amarte. Sé que en el fondo estabas pidiendo ser tocada, mis manos querían acariciar lento la piel de tu espalda y darte un beso en la mejilla, apenas un roce, transmitirte que todo estaría bien, que algún día esos golpes no serían más que inservibles cicatrices, que todo estaría bien. Quería pedirte que no lloraras, y acariciarte el pelo, y repetirte que eras la más bonita, la más dulce, la única. Un diamante en bruto que aún no había encontrado la forma de ser explotado. La primera que quiso tropezarse por mis sueños, entre mis ataduras, eras más que un simple camino de paso, llegaste para quedarte, y te llamé tantas veces para que vinieras a verme, cuando realmente ya no estabas... te pedí simplemente que no me tuvieras rencor por no haber estado, por desaparecer un día sin más, luego volví, o volviste, y ya no era lo mismo. Sólo eres un deseo. Un deseo agridulce, tan suave como feroz, eres un imposible entre los imposibles, y sólo por ser tú, y por eso me lo repito: tenías que ser tú. Tú, y no otra. Sólo tú, la única con mis mismos sueños y mis mismos miedos, la única que podía entenderme. La única que podría odiarme. Tenías que ser tú.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Qué mal lo has entendido
cuando tú eres bruma espesa
y yo no soy mas que olvido.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Trastorno visual (y emocional)

Ya llegó la hora de dedicaros un post a vosotras, mis dos estrellas, las dos únicas que sois capaces de cambiar mi norte y mi sur, de romper mis esquemas y dejarme ahí, mirándolos, sabiendo que no volverán a recomponerse. Sois un dulce atisbo de algo de esperanza en mi amor, el amor que os guardo, una renovación sana e imprescindible de mi ser. Sois aquello que un día deseé, que un día quise realmente tener cerca. Sólo sois un reflejo de aquello que me recuerda a lo que me someto, ¿soy realmente esto? ¿o soy vuestra?

Todo parece más claro al despertar, cuando aún no ha dado tiempo a acontecer nada. Pero la claridad se va con el Sol, y la noche de nuevo duda. Y allí os miro. Os recuerdo.

Dulces disparazos contra mis ideas, mis reglas; las reglas de un juego que sólo creía dirigir yo. Hasta que llegasteis. Pensaba que sería mejor vivir con un poco de orden... hasta que me hicisteis cambiar de opinión.

Venid a cuidarme cuando ya me haya cansado de todo, cuando sólo quiera alguien que entienda, alguien que no quiera pensar en las consecuencias, que no quiera sentirse mal por nada... Venid y dejaré que me llevéis adónde queráis, muy lejos.

Mis dos estrellas, sólo os pido algo: no os apaguéis, o la noche no habrá tenido sentido.

lunes, 28 de octubre de 2013

Si el hombre pudiera decir lo que ama

"Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido."

domingo, 27 de octubre de 2013

We accept the love we think we deserve
Y se repite en mi cabeza nunca podrás, nunca podrás, nunca podrás


                                                                                                                           nunca serás.








Ay, ¡cuánto soñó!

martes, 22 de octubre de 2013

Tardes de ayer

Respírame. Déjame ser tu boquilla, tu filtro, y tu aire. Colócate entre mis sentidos. Déjame ser cada una de tus caladas, y expira sobre mí tu humo; inféctame, inféctame con la sustancia más tóxica que tengas. Apaga tu cigarro en mi pecho, márcame. Esa odiosa sensación de miedo a esa autoconfirmación que ya es peligrosamente real, al saber que es tan limitado aquello que podrías llegar a sentir, es tan, tan despreciable que sólo quiero sentirme como una sucia muñeca de trapo, como un inútil reloj de pared al que miras de vez en cuando, al que dulcemente quitas el polvo, el cual continuará ahí colgado durante meses como ese inerte trozo de plástico con agujas y un tímido tic tac a modo de corazón que es. No quiero ser más que eso, quiero dejarme hacer, satisfacerte, hacerte libre entre mis rincones, y mientras -ahogadas tus verdades a medias entre jadeos- suspira junto a mi oído cuando explotes en el efímero éxtasis de la última calada.

Luego quiero que te levantes, y te vayas, y hagas como si nada hubiera ocurrido. Quizá luego puedas quedarte un rato, y duermas, pero mirando a la pared, y mi piel desnuda pida por un segundo un poco de calidez de la que las mantas no quieren darme. La precaria noche será tan fría como nuestros labios al despertar. No recordarás por qué estaba ahí al otro lado, mientras me verás sonreír, y tú sonreirás en un baldío intento de parecer feliz.

Es compendioso el recuerdo, caprichoso y traicionero, me repito cuando me vuelco para quedarme en las tardes de ayer.

Vamos. Inspira una vez más.

lunes, 21 de octubre de 2013

Para quien logre ser el menos débil

Siempre serás como un amor platónico sin llegar a denominarse amor, ni tampoco amistad, ni tampoco ningún otro sustantivo; porque no lo tiene, porque aunque suene egoísta, sé que nadie se siente así contigo como yo.

No sé por qué lo siento así. No es necesitarte, no es quererte, bueno, quizá lo sea, no lo sé. Sé que podría estar años sin saber nada de ti, y que podría vivir tranquila, que no se me saldría el corazón del pecho al pensarte. Pero aún así sé que te recordaré, recordaré la estela que ibas liberando a tu paso, tus dulces ojos, y tu risa... De alguna forma iluminabas el mundo con ella, lo hacías un lugar más apacible, y a pesar de que no quería que vinieras, a la vez quería, y mi corazón pedía a gritos que tomaras mi mano, y que me prometieras que nunca llegarías a odiarme. 

Cuando te veía llegar de alguna forma sabía que te comerías el mundo. Eras el conjunto de todas aquellas cosas que he querido ser a lo largo de mi vida y que nunca seré. Tus pasos siempre eran decididos. Eras valiente, tu actitud era apuesta, tus labios conocían y reconocían cada una de las palabras que iban a ser pronunciadas, y sabías que estarías bien, porque confiabas en ti, y en aquellos de tu alrededor... eras admirable, no parecías ser frágil. Quizá ese simple hecho te hacía serlo, puede ser. Nunca supe nada de ti, tampoco. Sé que nunca sabré nada de ti. 

Y eso es lo que te hace ser un misterio aún más enigmático; saber que nunca llegaré a conocerte. Y que cuando te necesite no sé si estarás, y que odiaré tener que necesitarte. Y que quizá todo esto sea mentira, o demasiado verdad, o quién sabe ya, quizá sólo seas eso, un ser platónico en mi cabeza, y realmente yo, la que creyó aprender de los pasos más arriesgados y fuertes, sea la menos débil a tu lado.


lunes, 14 de octubre de 2013

Hazme hacer algo de lo que no arrepienta esta noche. Hazme darlo todo, hazme hacer lo que quieras, pero no dejes que me sienta mal por ello. Hazme creer que tomé las decisiones acertadas, finge que estoy haciéndolo bien, hazlo por mí, hazlo por mis horas de sueño, hazlo si me quieres, si alguna vez me has querido...

jueves, 10 de octubre de 2013

Tic, tac

Es triste que me haya convertido en esa bomba de relojería a la que tanto temía, de la cual trataba de alejarme. Es curioso que ahora ella sea yo, y que sienta la irremediable necesidad de rehuir de mi misma, que sienta sus pálpitos dentro de mí, en un frustrado intento de explotar y hacer todo añicos. En cambio, esa temible arma escondida en mi interior decide implosionar, porque no quiere dolor para los demás, porque ellos ya tienen suficiente. Y así lo hace, cuando el tiempo se acaba, y logra llevarse cada mínimo pedazo de mi, me mand callar amenazándome en silencio, y de nuevo palpita, pero esta vez más fuerte, en un intento de bravata enmascarada en arrogancia, haciéndome empequeñecer... me hago pequeña y de pronto el mundo es grande, demasiado grande. Quizá ahora consiga llegar a casa, quizá, pero será en el doble de pasos, con el doble de cansancio acumulado en las plantas de mis pies.

Es triste que me haya convertido en aquello que odiaba, en aquella aborrecible vaguedad y desgana, en mis más temidos miedos; en eso me convertí. Se apodera de mí la rabia, y la visión de lo que sería parte de mis temores, -y otra parte de mi precaria imaginación-, me araña el pecho, me presiona la garganta y los pulmones, no me deja respirar. Pero fuera todos prevalecen tranquilos, estáticos, ignorantes. Me alegro de que lo sean. Prefiero que no puedan entender, no quiero que puedan comprenderme.

Lo siento; me perdí. Ya iba algo desorientada cuando me di cuenta de que los vientos me habían arrastrado hasta fuera del camino. Siento haberme perdido, y siento no atreverme a dar el siguiente paso, a afrontar lo que ya sé que viene, a conocer lo que ignoraba, a dar un salto para alcanzar lo que solía ser inalcanzable. Decidí que seguiría siéndolo, que no sentía prisas por descifrar nada, que estaba mejor en casa, donde no hacía falta abrir los ojos para poder ver.

Pero el tiempo pasa. Las manecillas no esperan, nadie espera. Quizá para cuando recoja las fuerzas para saltar y esté en el aire, la superficie donde caer ya haya desaparecido. Y para entonces, ya no quedarán las manos de nadie para recogerme, las manos que hoy aún me esperan, impasibles, desganadas, llamándome una vez, otra, y otra más, impávidas a pesar de no recibir respuesta...

Para cuando nos demos cuenta únicamente quedará la soledad encerrada en el abismo, en la nada; cuanto más esperemos, más cerca estaremos del delicado canto. Para entonces creeré veros, pero sólo seréis simples espejismos.

Quiero poder prometeros que aceptaré vuestra ayuda, pero ya veis; me volví incapaz de prometer. Siento no poder hacerlo, siento haber cambiado. Siento poder afirmar que sé que un día ya no estaréis aquí conmigo.

E.

martes, 8 de octubre de 2013

I could never run away from you

"You are the sun and moon and stars, are you
And I could never run away from you

You try at working out chaotic things
And why should I believe myself, not you?

It's like the world is going to end so soon
And why should I believe myself?

You, me and everything caught in the fire
I can see me drowning, caught in the fire

The earlier version finishes with the following:
Hey the sun and moon and stars are yeah..
But I won't share myself with you
You to me"



Y así es, no se puede huir de los ojos que te encadenan, que te encandilan y te retienen en sus órbitas, no se puede huir de aquello que te ilumina el camino, no se puede huir de tu propio presente...

Te convertiste sin quererlo en la banda sonora de mi día a día, en la puesta de Sol inacabable e intensa, yo no lo quise y probablemente tú tampoco querías, pero sólo prométeme una vez más que eres consciente, que esto alguna vez fue real, que alguien podrá creerme en un futuro, aunque ese alguien sea yo misma.

Espero a aprender a cómo salir del caos, cómo desprenderme del peso sobre mis alas, mientras tanto sonrío, mientas tanto te miro y tus mirada aún brilla a lo lejos.

Mientras las llamas me consumen, se apropian de mi alma. Da igual, tomadla; para qué la necesito.

Estamos decididos a herirnos, estamos decididos a volvernos locos; está bien. Parece divertido. Una vez más, aceptaré. 

Y a veces quiero irme, a veces quiero correr, quiero tener la fuerza suficiente para dar grandes zancadas con mi grillete, y a ser posible arrancarlo, y lanzarlo lejos; muy lejos.

Avanzo hacia ti, concienciada y decidida, vengo a decirte que me voy, y mientras lo hago me voy perdiendo en la infinidad de tus ojos, te observo de cerca y de pronto soy débil, te miro y de pronto solo quiero darte mis manos y decirte "tómalas, llévame adónde quieras".

Pero mientras tanto... creo que me quedaré un rato más. Así que dime, ¿qué tal en esto de vivir?


jueves, 3 de octubre de 2013

Pequeña reflexión

Voy hacia allá, tomando aquel camino por el que siempre pasas y el cual me prohibí pisar, -advertencias que prefiero fingir que he olvidado-, y sólo lo hago por si de casualidad me encuentro contigo y de esa forma quizá después pueda intentar hacerme creer a mí misma que aquello es un error y que no quería que ocurriera, que realmente intenté evitarlo, que realmente me arrepiento. Esperaré al momento en el que decidas volver para decirme algo como "qué guapa vas hoy", de forma que sólo podré olvidarme de cuánto creí odiarte y podré retirarme a mí misma el castigo de no pasar por aquel camino en el que nos encontrábamos cada mañana. Excusas premeditadas para tener un pretexto de por qué volví.

Así somos las personas, no nos vale la simple justificación de "lo hice porque quise hacerlo"; no, preferimos ir más allá, planear perfectamente lo que va a ocurrir para que todo se asemeje a la imagen que queremos dar de lo ocurrido, aquello que querríamos ver desde fuera. Pero no son más que excusas. Excusas para nosotros mismos. Para no sentirnos culpables.

Las palabras de los demás no sirven. Lo que ellos vean desde fuera, no sirve. La única respuesta, los únicos motivos... siempre los tendrás tú.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Café.

Te extraño en mis desesperanzadas mañanas
llanas y amargas de café ardiente
lo único ardiente que rozó mis labios secos
y adiós dijiste como si no importara
ni siquiera hasta pronto
ni hasta mañana
simplemente fue un adiós
y aun siendo jóvenes
se nos hacían las canas
y las manecillas decían
que el tiempo ya pasaba
y mientras tanto, tú...
No lo sé.
Tú ya no estabas.

Te busco en las sombras de algún bar a medianoche
señales de que no fuiste un simple producto de mi mente
yo te vi
o al menos creí verte
Y mi piel insaciable creyó haberte tenido.
Y mi cama te soñó, al menos hace un tiempo
Cuando a duras penas llegaba la hora de irnos
El camino de vuelta es más largo
si desconoces el destino.

Y ya está,
ya he vuelto de mis sendas, de mis prisas
Sólo te pido algo
Que me mientas
No prometas.
Nunca más, no lo hagas.
Mentirás si preguntan si me has conocido.
Sólo quizá así, algún día,
te deje volver a venir a beber café conmigo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Closer

Y de nuevo vuelve esa sensación, la cuál aún no está presente, pero acecha, ella lo sabe, y tú lo sabes. Se acerca y te mira desde lejos, te observa con atención y se detiene en cada uno de tus movimientos, tú estás en juego, y no querrás mirarla a los ojos, mientras ella buscará tu mirada con la sed de apoderarse de ti, deslizándose entre tus dedos, como si tratara de demostrarte que en el fondo podrías controlarla tanto como ella a ti, pero sin embargo no tendrá piedad ninguna en encadenarte a ella y sus sucios y mórbidos planes. Cada vez está más cerca, y parece querer advertirte, para que hullas o te prepares para su llegada, pero a la vez trata de encandilarte, y te roza la piel haciéndote estremecer y haciéndote adicta a ella.

Miedo, mírame esta vez, mírame directamente, haz arder mis pupilas, voy a permitírtelo.
Voy a decirte algo:

No vas a poder conmigo esta vez.

jueves, 29 de agosto de 2013

Stop the world

Y aún cuando creía que ya habías perdido toda la capacidad de hacerme sentir de aquella forma, llegas a demostrarme lo contrario. A pesar de que todo haya cambiado, de que ya nada sea lo que era antes, y de que los deseos más improbables e inalcanzables a simple vista se hayan cumplido, aún puedo temblar cuando te acercas, aún se me acelera el pulso cuando espero a que me abras, y aún consigues que te eche tanto de menos desde que te fuiste de mi cama como aquella primera vez. Y es extraño porque todo debería ser distinto, y porque quizá tú y yo no deberíamos haber llegado a esto, o sin embargo deberíamos estar en otro punto, pero, ya ves, aquí estamos, y a pesar de que no sé exactamente dónde estamos ni adónde vamos, tampoco se puede decir que nos vaya tan mal. Y es de hecho por eso por lo que ahora vuelvo a sentir aquella nostalgia, y me acuerdo de la ilusión del comienzo, y me acuerdo de las ganas de verte un día más, y por eso vuelves a hacerme temblar. De alguna forma me devuelves la ilusión, y cuando a veces creo que ya no es lo mismo, que soy incapaz de sentirme como las primeras veces, y que jamás llegaremos a ser algo más, vuelves, de nuevo, para sorprenderme y hacerme cambiar de opinión. Y hasta cuando creo odiarte, y no quiero verte, y daría lo que fuera porque jamás hubieras aparecido en mi vida, decides colarte de nuevo en mis planes y hacer que no se me quite la sonrisa boba de la boca. Lo extraño es que aunque todo el mundo me diga lo contrario, y hasta yo misma a veces, no; no puedo dejar de amarte. Y cuando te miro, y sonríes, -como pocas veces-, el mundo decide pararse de nuevo y recordarme que si he estado aquí tanto tiempo es por algo, y ahora, ahora más que nunca, no estoy dispuesta a irme, porque no es fácil encontrar a alguien que haga que se pare el mundo de esa forma.

"Stop the world cause I wanna get off with you"


jueves, 8 de agosto de 2013

Crying lightning

Hacía mucho que no lloraba por ti. No sé, supongo que veía las cosas demasiado claras, demasiado seguras. Hoy estoy aquí de nuevo, derramando lágrimas por ti. Y me pregunto realmente por qué lo hago, por qué lloro, si esto es tan solo una confirmación de la realidad. Es como darse de bruces con aquel cartel de "ATENCIÓN" que siempre habías tenido ante tus ojos, ese que no quisiste ver, pues a veces lo que parece más bueno es lo que más te tiende la trampa y te deja ciego.
Tú, señor de la ambigüedad, supongo que no se me da tan bien como a ti, así que no usaré los mismos trucos. Nunca los usé. Nunca creí necesitarlos, hasta que te conocí.
Podría decirte simplemente, de forma clara, que siempre tuve miedo. Podría decírtelo. Podría rendirme, podría irme, podría hacer tantas cosas que nunca he hecho.
Podría simplemente haber preguntado. Pero el miedo a que la respuesta sea aquella que tanto tememos escuchar es lo que nos echa hacia atrás en el último momento.
Como se nota que tú nunca te has sentido así. Tú nunca has sido una segunda opción.

miércoles, 17 de julio de 2013

Palabras

Quien diría que existen palabras para expresar toda esta locura que me envuelve, y que estas son precisamente tuyas, y que ni una pequeña parte de ellas me pertenecen. Esas palabras no se desvanecieron en el aire, como la mayoría de las demás, sino que se quedaron, se quedaron para recordarme por qué quise quedarme yo, y por qué a ratos deseo no hacerlo. Y ahora estoy aquí, en esta casa, fría y solitaria, mirando esa cama que guardó tanto en tan poco tiempo, cuando yo solo era una más, y las sábanas callaban, guardando los secretos que jamás nadie supo, los secretos sin testigo y sin remordimientos, resquebrajando los límites de lo que alguien dijo que no estaba bien, eliminando la conciencia, alejando a unos desconocidos para después fundirlos en uno.

Y ahora es como si ya nada de lo que antes estaba establecido tuviera sentido, y lo más paradójico ahora sí lo tuviera, como si todo lo que conocía no fuese más que un simple sueño, o un cuento como los que nos contaban antes de ir a dormir. Como si al ver que existe lo más improbable hubiera cambiado la perspectiva de todo. Como si todo lo que me enseñaron fuera falso, teniendo la prueba ante mis ojos, una prueba que sólo yo puedo ver. No sé si seguirás viviendo en la ignorancia al creer que no nos mintieron, porque yo sigo aquí, creyendo lo que siempre negué, y guardándolo en silencio, preguntándome si algún día querrás escucharme, si algún día podrás creerme, si algún día lograrás ser consciente de que sí que existen las palabras para explicártelo, aunque estas no sean las mías.

viernes, 5 de julio de 2013

Animales

Y creo verte por las calles
tu espíritu sigue vivo en ellas,
estás por todas partes...
Y no sales de la cabeza
de los débiles mortales
perdidos en la miseria
de ser otros animales
por no saber de nada,
por no saber de nadie.

Casualidad

Sólo quiero mirar por si por casualidad estás ahí
Y más casualidad aún será si además me estás mirando
Y hasta puede que me digas alguna que otra palabra, puede
Y ya si estas son bonitas, puedo pensar que es un milagro
Y eso que yo no creo en los milagros...
Sólo creo en las casualidades.


lunes, 1 de julio de 2013

Tornado.

Me perdí en un cruce de palabras, en algún idioma extraño que sólo conocíamos tú y yo. Me perdí entre las sombras que ocultaban las heridas que tanto me cubrieron. Y mientras allí estabas, observando desde la periferia. Las luces del exterior te hacían parecer tan perfecto. Yo te creía frágil, pero la frágil era yo.

Todo se consume en un instante, como las tornados que avanzan para arrasar con todo a su paso para después irse, y dejarlo todo así, echo un caos, como si no importara. Recordarte es como recordar el paso de ese tornado que se llevó parte de mí, y parte de nosotros. Que lo movió todo a su antojo, que destrozó hasta los más fuertes cimientos, dejando sin vida lo más vivaz que quedaba de mi alma.

Pero tan rápido como llega, se va. Y vuelve la calma. Vuelve la vida y vuelven todas aquellas cosas bellas que recordamos. Las noches dulces de bohemia pasan demasiado rápidas, sin darte tiempo a pensar en todas aquellas que pasaste recogiendo las piezas de lo derruido. Esas tormentas de verano que no te dejaban dormir.

Si te vas de pronto hace frío. Pero ese frío que cala hasta los huesos, que apenas te permite moverte.

jueves, 27 de junio de 2013

Confusión

No sé si llorar por no saber si estás, no sé si llorar por no saber si alguna vez has estado, no sé si sonreír porque sé que aún no te has ido.

sábado, 22 de junio de 2013

Tu presencia

El cielo se tiñe de ti, y estás en el aire, en la arena, y en las pequeñas cosas. Estás en las mañanas calurosas, y en las noches frías, oscuras y taciturnas. Estás en lo que puedo ver y en lo que no. Estás en el tacto y el olor de la almohada, estás en la mente de todos aquellos que alguna vez pasaron por tu vida. Es una de las cosas que te hacen tan especial. Siempre estás. Da igual dónde sea, o cuándo... siempre estarás.

By the way

Esperaré porque valdrá la pena esperar, porque da igual el tiempo que pase, porque seguirás aquí, en los más íntimos recovecos de mi corazón, dejándome sin aire. Porque toda mi capacidad de amar se cierne sobre ti. Porque el último trago es el más escueto, deseado y amargo, y el que más deseas que se vuelva a repetir. Porque repetiría cada mínimo instante contigo, porque recordaría cada palabra si pudiera, que pararía el tiempo por una eternidad contigo. Aunque a ratos te odie, y seas insoportable, esos, justamente esos ratos, son en los que más necesito tenerte.
Porque todo contigo es como una primera vez. Es esa ilusión, ese brillo en los ojos, esa pasión que abruma a los amantes atrapados en un amor imposible. Me atrapas, y me llenas, y me haces sentir como nadie jamás pudo. Y podría decirte todas estas cosas, y repetirme, y decirte que siempre te querré, pero sé que nada depende de mí esta vez.
Así que yo, aquí estaré.

By the way I say I'll be there, waiting for...

sábado, 15 de junio de 2013

Terremoto

Saber que te quiero, y que me quieres, y que fuiste tú el que me regalaste los momentos más dulces, y el que me provocaste las más sinceras sonrisas, el que me robaste el sueño, que fuiste el epicentro de este terremoto dentro de mí, y que todo pasó tan rápido, y que fue tan efímero y tan perfecto.

Y ahora todo ha pasado.


martes, 11 de junio de 2013

Poetas

A veces busco en las palabras de los grandes -y pequeños- poetas un aliento, una esperanza, una seguridad de que esto no es tan raro, a pesar de que ya lo sé. Aunque realmente todos somos egoístas y nos gusta pensar que somos los únicos, y que nuestro dolor es el más grande y nadie jamás va a comprenderlo. Nos gusta sentirnos especiales por nuestros sentimientos, aunque sean más que comunes, y hacernos las víctimas y los incomprendidos, y provocarnos más dolor, pues así tendremos excusas para todo. Somos así de egoístas y masoquistas, y no lo hacemos de forma consciente, pero es así. Y supongo que por todos estos motivos los busco a ellos, para no sentirme sola, para que me hagan compañía en las noches más largas. Y ahora me siento sola, porque tengo miedo de que tu espacio no se llene, pues era demasiado grande. Necesito comprender, y por eso os necesito a vosotros, mis queridos poetas. Porque sé que vosotros no os iréis.

"Espero"

Benedetti, de nuevo, acertando:

"Te espero cuando la noche se haga día, 
suspiros de esperanzas ya perdidas. 
No creo que vengas, lo sé, 
sé que no vendrás. 
Sé que la distancia te hiere, 
sé que las noches son más frías, 
Sé que ya no estás. 
Creo saber todo de ti. 
Sé que el día de pronto se te hace noche: 
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices, 
sé que soy un idiota al esperarte, 
Pues sé que no vendrás. 
Te espero cuando miremos al cielo de noche: 
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días 
en los que un beso marcó la despedida, 
Quizás por el resto de nuestras vidas. 
Es triste hablar así. 
Cuando el día se me hace de noche, 
Y la Luna oculta ese sol tan radiante. 
Me siento sólo, lo sé, 
nunca supe de nada tanto en mi vida, 
solo sé que me encuentro muy sólo, 
y que no estoy allí. 
Mis disculpas por sentir así, 
nunca mi intención ha sido ofenderte. 
Nunca soñé con quererte, 
ni con sentirme así. 
Mi aire se acaba como agua en el desierto. 
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro. 
Mi esperanza de vivir eres tu, 
y no estoy allí. 
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás, 
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti? 
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí. 
Porque todas las noches me torturo pensando en ti. 
¿Por qué no solo me olvido de ti? 
¿Por qué no vivo solo así? 
¿Por qué no solo..."

Invierno.

Tu amor es como una estación que nunca pasa. Como un invierno eterno y frío. Tu amor heló a mi corazón, a mi débil corazón a la espera de señales de alerta. La melodía parsimoniosa de las canciones más odiosas y horribles aún suena. A sus puertas ya no quiere llamar nadie, y si llaman, puede que ya no quiera abrir. Y los gritos ya no afloran, y nadie sueña. Nadie llora. Solo callan. Él calla por el miedo a ser descubierto. Tu amor lo hizo frágil. Aún te recuerda, claro que te recuerda. Te recuerda como una dulce brisa que atisba de vez en cuando, y se cuela en sus cavidades, y lo hace sentir pequeño. Y recuerda el latir fuerte, y recuerda lo que era sentir. También sabe que no te has ido. Y que vuestro pasado, vuestro presente y vuestro futuro son inciertos. Son abstractos, son casi imaginarios. Recuerda las historias que le contaban sobre que aquello existía. Y sigue pequeño y desolado y sin creer muchas cosas, y a la vez creyendo demasiadas. Y a veces siente que no queda nada, mientras que en ocasiones aún le queda algo de ingenuidad y sueña. Sigue siendo inocente, aunque intente negárselo. Le gusta recordar el paso de las estaciones. Le gusta recordar la dulce primavera, y el olor de las flores. Le encanta recordar todo aquello que ya no volverá, y le gusta sonreír porque una vez estuvo ahí. Pero esta vez el invierno no quiere irse. Y ya es demasiado largo. Lo peor es que se habituó tanto al invierno, que ahora tiene miedo de que éste pase. Y una parte de él realmente no quiere volver a esa primavera, a esos cambios, a esos nuevos descubrimientos. Porque sus raíces ahí se quedaron, donde más frío hacía, donde le dijeron que no aguantaría mucho. Ahí quisieron quedarse.


Y así es como mi corazón ha preferido vivir en su invierno.

viernes, 7 de junio de 2013

Ese lugar

Es raro que el lugar donde más segura me siento, en del que más debería de alejarme. Ese lugar en el cual me quedaría eternamente, ese, es el lugar que aflora los más horribles y seductores encantos. Me hallo presa a una realidad abstracta. Sin la posibilidad de entrar del todo, pero sin salir de ella. En las puertas que separan el cielo del infierno. En míseros instantes puedo revolverme entre las más dulces facciones del cielo, cerrar los ojos y no sentir mi peso, ver los más bellos amaneceres tomada por una mano segura que me hará que la oscuridad de la noche no me lleve con ella. Las advertencias de los sabios dioses están presentes, pero la manzana prohibida es demasiado tentadora, y más cuando su sabor es dulce y su aspecto rojo y sano.

Aquello que me sustenta es demasiado frágil. A menudo me hallo cercana a caer. Y a menudo me hallo en un sueño casi inconsciente que me dice que ahí seguiré estando bien. Porque ese era mi lugar. Pero, ¿lo sigue siendo?



jueves, 30 de mayo de 2013

Antes de irte

Por no verte demasiado
cerca, y en mi tiempo
he pensado en el momento;
en todo cuanto tenía.

Mas sin temerlo aquí y ahora
no lo admito, mas lo temo,
vuelo y gozo, y espero,
que me aturda la melancolía.

Y a pesar de que sé cuánto
dolor se acumula en mi pecho
alguna esperanza albergo
en mi inocente ignorancia.

Por quererte así he sido
mas tú apenas te lamentas
no hay más voz, la que escarmienta
a tu cruento corazón el olvido.

Te amé con furor de fuego
y sin haberte -apenas- conocido
más presa que nadie he sido
de tu desgarrado aliento.

Ya no lamento el hecho
de tu apego haber conocido
así evitando el hastío
en este corazón maltrecho.

He soñado con tener
lo que jamás he tenido
he ganado y he perdido
por querer cuanto quería.

Apenas pasan los días
y sin embargo, así pasan
y la inquietud ya me arrasa,
por saber que aún no te has ido.

Te digo adiós y aún te espero
por si quieres despedirte.
Evita lo que te digan
y quiéreme antes de irte.

jueves, 16 de mayo de 2013

Olvido







La llama que mantiene vivo el fuego

Ha dejado de brillar

Se fue poco a poco el incendio

Cual nuestro amor; se va.


La escasez de la ilusión

Se ha notado con el tiempo

Y ahora sentimos nostalgia

por algo que vimos lejos.


Y así fue como ocurrió;

nuestro enlace se deshizo

y solo quedó entre nosotros

El desastre del olvido.






2 de marzo de 2010

miércoles, 15 de mayo de 2013

Nublado


Quisiera volver a los dulces extravíos, aquellos que sólo tú conocías. Quisiera poder arroparme en aquel lugar seguro, ese al que tú me llevabas. Y saber que ahí estaré segura, que nada ni nadie podrá arrastrarme, que nada podrá alejarme de mis desahogados aposentos, allí donde no hace frío, allí donde el dolor apenas es perceptible, y éste sólo existe en mí si es tuyo. Sentir que no habrá vuelta a las tormentas, a los despojos de la vida consciente, a las pesadillas que me aterran cada noche. No, no quiero ser consciente de nada más que tu presencia.

Porque me asusta ser consciente. De la realidad, de los terrenos pantanosos, de los grandes miedos que me sucumben, de las horribles certezas y los enigmas, de todo en lo que no puedo creer, de lo que creo ciegamente, de las inseguridades y las incógnitas, de la rutina, de los errores, de hacerte daño. Y sobre todo… del olvido.

¿Podría tener más miedo a olvidar? ¿A que un día todo se esfumara? Miedo a recordar lo efímeros que son los momentos de felicidad, lo rápido que pasan las estrellas fugaces, y que sólo pasa una muy de vez en cuando… ¿y si no apareciera otra estrella? ¿Y si mi estrella ya pasó, y yo no la vi?

A veces miro mi cielo, y no veo ninguna estrella. Quizá sea que la inmensa luz de la luna no me deja verlas. Quizá me cegó mi mente al no querer ver ninguna.

Odio que seas todo cuánto ilumina mi cielo, y sin quererlo, lo eres. Y si te apagas, se apagan mis estrellas. Odio saber lo que soy, que soy demasiado y que a la vez no soy nada. Odio que tengas que llegar a preocuparte por mí.

Hoy mi cielo amaneció nublado. ¿Es malo pensar que siempre es mi culpa? Las pequeñas gotas resbalan por mi piel. Busco mi antiguo escondite, oh, ¿dónde estás?

Y tú, dime, ¿amaneció hoy soleado tu cielo?



150513

martes, 7 de mayo de 2013

Miedo

Miedo a las promesas que nunca se cumplieron
a las noches más oscuras, a mi piel sobre el hielo
a las tardes taciturnas; a todo esto tengo miedo.

No bastan inertes palabras, no cubren los agujeros,
pedí que trajeras la luna, más tú prometiste el cielo
Se clavaba en mí tu mirada, yo respondía "te creo".

Miedo a lo imperceptible, a saber que ya poco espero
miedo a perderme de nuevo entre tus dulces dedos
miedo a que éste sea tu último te quiero.

Más aún así y aunque lo niegue; tú eres mi mayor miedo.

martes, 30 de abril de 2013

It's just a game


¿Cómo escapar de una noche en tu ausencia? ¿Cómo escapar de tus embrolladoras palabras? De tus delirios de horas y tus faltas de días completos… Del viento que mece la rama que hace a ratos de sustento. De la sangre que escasea en el cuerpo de los muertos. Del vigía de mis tristes aposentos. De tu cuerpo.

¿Cómo escapar de los tragos más dulces, que te piden más de un buen sorbo? ¿Cómo evitar al que dice que estorbo? Y saber que sabes más que lo que yo sé y creo saber, y que los astros del cielo no son los únicos que brillan...

¿Cómo sentir menos de lo que lo hago? ¿Cómo esperar menos de lo que no está escrito? Pies descalzos, excusa al delito. Me preguntan si dimito. Quizás debería, a veces necesito gritar. Y sobre todo, necesito mirar, mirarlos, ellos son los que brillan...

¿Cómo no ver los jirones del cristal roto? ¿Cómo atreverme a decir que no lo noto? Me vuelvo inmune, algo me une a ti. ¿Querrías demostrar que se puede sentir más de lo establecido? Ven aquí, y extraviemos el olvido. Nada de esto será en vano. 

Besa sin miedo los labios del veneno. ¿Entras en el juego? Espero respuesta.

lunes, 1 de abril de 2013

Locura

Quizá seamos nosotros los que sobrevivamos. Quizá sea esta vez de la locura la victoria. ¿Quién nos dijo que teníamos que seguir lo establecido? ¿Quién nos prohibió seguir realmente a nuestro corazón? ¿Quién quiso entrometerse en la llamarada de pasión que ardía entre nosotros, los locos amantes?
Quizá algún día nos digan que teníamos razón, y que no todos debíamos seguir los mismos patrones... que cada uno creaba su propia vida, su propia forma de sentir...
¿Cuánto dura el amor? ¿Cuándo acaba, cuándo empieza, cómo ocurre? Y, sobre todo, ¿qué es el amor?

jueves, 28 de marzo de 2013

Bienvenida


Bienvenida.
Bienvenida a mi mundo. A mi inestable y casi irreal mundo. A mi abstracta realidad. A mis fantásticas historias, a mis falaces palabras. A mis maliciosos deseos. A mis improbables sueños. Bienvenida a todo aquello que desearás. A aquello que deseé y no tuve. Bienvenida al camino de las cínicas sonrisas, de las caóticas palabras, las embrolladoras metáforas. A todo aquello que sin darte cuenta te envolverá, te cautivará, te abrasará y arrollará.
 Bienvenido al protagonismo en sus noches. Bienvenido a mi ira y a mi rabia. A mis celos y a mis más mórbidos deseos. Bienvenido a mi nostalgia y a mi egoísmo. A mi codicia.
Bienvenida a mis irascibles lágrimas. No mires atrás. No te queda nada de lo que arrepentirte. Porque sé que realmente yo desearía volver a estar ahí.
Bienvenida a aquel mundo que un día fue mío…

domingo, 9 de diciembre de 2012

ENEMIGA DE MI SER.

He perdido la pista de mi propia historia
He perdido el rastro de sonrisas de ayer
Perder la ilusión es mi mayor miedo
Y mi mayor error no llegarme a conocer.

No sé cuál es la recta final
De los recuerdos que llegaron a doler
Convertirme en extraña empezó por un miedo
Y acabé siendo enemiga de mi ser.

Otra dirección en los sucesos
Me llevó a creer en lo imposible
Pero un cantante sin voz de nada sirve
Y esta simple canción es lo de menos.

No hay nada más perdido que lo que nunca dijiste
Me apuñalan las memorias como un tiro imprevisible.

No hay nada más amargo que una sonrisa fingida
No hay nada más confuso que no saber qué es la vida.

Quiero encontrarme entre las sombras del pasado
Quiero ver de nuevo amanecer
Después de todo, esto no vale nada
Pues siempre seré enemiga de mi ser.

Impotencia

Nunca lo había visto tan cerca
Nunca había rozado hasta tal punto la locura
Simplemente nunca me había sentido tan miserable.
Qué puta impotencia se acumula entre mis entrañas
Qué sucios pensamientos, liberadme, liberadme ahora.
Quiero tocar el cielo y no sentir ningún peso sobre mi,
acaba conmigo; solo soy un saco de polvo que algún día acabará bajo tus pies,
que acabará entre las grietas de este puto mundo ficticio, en el que ya no queda nadie, ni una persona, ni un alma, ni un aliento.
Un dulce regocijo a la noche y mañana despertarás en el infierno.