sábado, 10 de diciembre de 2016

Debería contarte que llevo toda la vida amándote en silencio
amando tu forma de hacerme daño incluso en la distancia
incluso sin verme, sin tocarme, y sin hablarme,
admiro aquella majustuosidad

viernes, 25 de noviembre de 2016

Yo no me reflejo en el agua de esta forma
yo soy otra
otra es reflejada allí
no soy yo
¿por qué se ve así?
esa no soy yo
esa es una gran mancha
un conjunto de manchas
de diferentes tonos
pero no soy yo
lo juro
no me acuséis
porque
no
soy
yo.

Lo sé

Por favor, llévame de vuelta. Los recuerdos me están matando como mil balas directas al corazón. Quizá suene a mil cabos sueltos, desatados y resueltos otra vez. Quizá suene a pura oratoria sin sentido. O quizá suene a falso y melancólico y podrido. Lo nostálgico da asco. No te deja pensar con claridad. Posiblemente, probablemente, realmente, no fuese tan bonito como lo recuerdo.

Pero yo creo que sí que lo fue.
que sí que lo fue.
Suspira
porque lo necesitas
llora
porque nadie debe juzgar si te afecta o no
pasa
porque nadie te está obligando a fingir que te preocupa
vete
porque eres la única que puede deshacerse de sus propias cadenas
exíjete
porque sabes que puedes hacerlo
no te exijas
porque no siempre puedes o quieres darlo

lunes, 21 de noviembre de 2016

De repente

Hace un año estaba exactamente igual, aunque en un contexto totalmente distinto
asfixiada




aire
tengo que tatuarme aire

martes, 15 de noviembre de 2016

Ellos

Qué envidia, ellos
tan ajenos, tan libres, tan felices
tan subempáticos
tan vivos
y a la vez tan muertos.

Ellos, que se levantan
por el simple hecho de levantarse
y que deciden qué desayunar
en el momento
y que se duchan con el agua
más bien templada
vaya a ser que se acerque
a algún extremo.

Ellos, con esa suave conformidad
ese nihilismo enmascarado
y esa poca naturalidad
de estar siempre bien,
desenfadados.

Qué más da lo que pase,
si total, no es de ellos
a no ser que sea un paso
mal dado de alguien ajeno
entonces ellos ya tienen
entretenimiento.

Ellos son simples y disfrutan
de cualquier conversación
porque todos sabemos lo interesante
que es cómo pican
este verano los mosquitos.

Pero qué raros son ellos,
los otros,
de qué sirve hablar de eso,
si no nos afecta,
de qué sirve buscar otras cosas,
sin son raras,
de que sirve cambiar un poco,
si es todo lo mismo.

Qué extraño que hablen
durante horas
qué extraño que conjuren
que sueñen y que pidan
qué raro eso del inconformismo
es muy probable que sean
hippies antisistema.

Ellos vuelven siempre al nido
y no vuelan por el miedo
de volver a levantarse
vaya a ser que alguien los vea
y nada vuelva a ser
como ahora,
como antes.

Sólo pedimos nosotros,
los otros,
los raros,
una cosa
que ojalá nada,
nada
vuelva a ser
como ahora,
como antes.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Presentación

¿Tienes alguna historia que no le hayas contado a nadie?
Yo tengo un par, o quizá un par de cientas.
Si quieres te las cuento.

La primera vez

Me pregunto si tú también contarás a otros nuestra historia con una sonrisa, como algo intenso, como la primera vez. Me pregunto si lo recuerdas con nostalgia a pesar de ser una época horrible. Pero nos teníamos. Supongo que tú me tuviste más de lo que yo te tuve a ti, pero al fin y al cabo, así son las cosas. Tú siempre fuiste más fuerte. Es irónico que vuelva a escribirte después de tanto tiempo, cuando la mitad de posts escritos en este blog son tuyos sin que tú lo sepas, cuando tú eres la única que tiene la llave para leerme, (y sé que no lo haces). Es normal que no lo recuerdes cómo yo, después de todo, tú fuiste la mayor víctima. Tuviste que odiarme a morir mientras me decías que me querías. Te seré sincera: yo también lo hacía. También te odiaba. Tanto como te quería. Era raro. Todo fue raro, porque fuiste la primera y porque me haces preguntarme una y otra vez si fue cosa mía o realmente te morías por probar mis labios.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Mi revolución del 68

tu boca que es tuya y mía 
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

y por tu rostro sincero 
y tu paso vagabundo 
y tu llanto por el mundo 
porque sos pueblo te quiero


a ti;
porque no eres mía y sé que jamás podrás serlo
porque rompes cada candado
y lideras cada revolución
(también liberas las mías)

eres la bandera que aclama sin ser bandera
eres el grito que auxilia sin tener voz
eres todo lo que quiero cuando digo
que necesito cualquier cosa
menos necesitar

eres camino constante
lucha contra el viento de cara
autenticidad en un mundo donde ya apenas es auténtico el aire que respiramos

relámpagos, corrientes, sirenas
me alarmas cuando te hacen explotar
y entonces el mundo gira más rápido
para no perderse tu indignación
digna de escuchar como un último vals

y bailas entonces más serena
nadie aplaude tu función
y tú no necesitas más que una vela
para apagarla y decir: se acabó

sé mi revolución cuando alguien me haga creer que no hay motivos para llevar a cabo mis revoluciones



sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo 
derrotando imposibles
segura sin seguro

domingo, 6 de noviembre de 2016

La primera nevada

Ojalá nieve y me cale su agua hasta las entrañas
para que cuando me toques te sea fría como el tacto del cristal
ojalá que aparezca de pronto una estrella
que me roce con su aura haciéndome arder
y me devuelva el estupor que me hacía no querer dormir.

Ojalá sea un distinto noviembre,
que me haga recordar lo que significaba que importase una mierda el cambio de mes
que devuelva aquello de lo que siempre hubo demasiado
y que de motivos para no seguir yendo a dormir sin alarmas
porque no hay suficientes razones para madrugar
o para dejar de querer seguir durmiendo.

Ojalá me despierte de este sueño profundo
en el que no hay heridas, ni sangre, ni dolor
ni tampoco cielos despejados ante mis ojos
parece que pronto habrá nieve y hará frío
y quizá me desespere cuando entretanto no venga nadie
a proponerme morir bajo la escarcha
tiritar, resfriarse, arrepentirse
cuando arrepentirse era antes la única razón para dar el primer paso.

Ojalá tenga que arrepentirme de estas líneas
de desear con el corazón entre las manos
que venga alguien que haga daño
que me haga rodar desnuda por la nieve
que traiga desmesura a los días claros.

Ojalá nieve y me cale su agua hasta las entrañas
ojalá que me inunde y me ahogue
y en el instante cercano a la asfixia
vengas ese hipotético tú a salvarme.

Cuántas heladas se perdieron los títeres,
cuántas primaveras necesité para encontrarme.

martes, 1 de noviembre de 2016

Copenhague

Me contaron cómo era Berlín. Aún no he podido ir
Así que será por eso por lo que aún no he sentido nada de verdad.

A nosotros aún nos quedan sin embargo las vueltas a casa desde el Blue
de madrugada, descaradas, sin vergüenzas ni miedos
aún nos queda el frío
aún nos quedan los remedios contra el frío
aún nos queda jugar a colocarnos
y el Hugo
y el Jagger barato

Y a mí, al menos, aún me quedará Berlín

miércoles, 8 de junio de 2016

hieres

hieres
y lo haces con el veneno más letal
derribas las trincheras, las banderas, y al borde de lo que quisieron llamar tu patria no se alza más que un armazón de hierro, que te roza y te quema, que te hace borbotar hasta la última gota de saliva y expulsar todo el aire, que hace que se te torne imposible respirar profundo, porque quemas como si llevases toda la vida al fuego lento esperando este momento, incandescente, como una llama
porque llegas y como poseidón hincas tu tridente en la roca
y como arturo vuelves y lo retiras como si no hubiese pasado nada
y haces fuego y chispas y todos te miran cual venus de botticelli
y todos quieren ser picasso y klimt y velázquez
para poder pintarte a su manera
siendo imposible dejarse una sola gama de color
para pintar tus ojos de hielo y de sangre
hieres
con una maldad inocente y delicada
que se rompe justo antes de llegar al suelo
haces no querer ser y a la vez, haces querer ser todo lo que enseñas
y lo que sale por tu boca no es nunca menos de lo que escondes
tus afilados dientes me atormentan cada noche
y es tu mano quien sujeta ese puñal
que me deshizo una vez, y entre el alambre
me escapé y huí de las brujas
que sólo hacían gritar tu nombre
ni una emboscada podía contigo. ni una emboscada
me quisiste como a nadie
me obligaste a quererte son tu seducción sinuosa
me obligaste a desearte como nunca deseé
me arrebataste la inocencia de un disparo
y la claridad
y ahora hieres
por todo lo que no soy, por todo lo que me has dado, por todo lo que me has quitado, porque la primera víctima eres tú misma, por eso mismo
hieres

jueves, 21 de enero de 2016

Something about us

Puede que no fuese el momento correcto
Puede que yo no fuera la persona correcta
Pero hay algo sobre nosotros que tengo que decir
Porque, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.


Nos hemos hecho cómplices del silencio. De nuevo. En la misma habitación, sobre los mismos miedos.
Nos hemos estancado en la estúpida costumbre de mirarnos de reojo. De quitar la mirada para que jamás coincida. Porque quema y porque hace ceniza lo que sea que quede. Si es que queda.

Déjame devolverte todo aquello que jamás tuvimos, pero que robábamos de vez en cuando de quienes no lo querían. Cuando te busco oigo a gritos mi nombre. Ahogo mi garganta en deseos que nos pedía la madrugada a nosotros. Éramos su entretenimiento. Y ella nuestro escondite. Y ese pacto con el diablo nos llevó a la derrota. Una derrota insípida, una derrota sin culpables, sin culpa, sin dolor. Sin coste alguno. Sólo una derrota y cientos de palabras en el cielo. Perdidas. Incoloras. Sin tener boca a la que volver para expresarse.

El silencio que te arrastra es tu mordaz veneno. Estás solo. Y tu mirada no dice nada. Y sé que a veces me buscas, pero no me encuentras. Y sabes que a veces te busco, y que me busco a mi. Sé que te gustan los cabos sueltos y las puertas abiertas. Y yo soy un millón de puertas abiertas cuando me poso en tus sentidos, y a la noche en mi cama me convierto en el pájaro que se vuelve a encerrarse en su jaula y posa encima una tela para no ver la luz. Que nadie entre. Ni siquiera tú.

Sé que sabes todo lo que me queda por decir, y lo que no diré jamás. Una parte de ti se esconde aún entre mis brazos, y me hace recordar que esa estúpida sensación existe. Yo no he podido cruzar ese puente que te prometí. De un tiempo a esta parte vivo en el río que lo separa. Que nos separa. Y aquí estoy bien.

No vuelvas a fingir que no me ves. No vuelvas a fingir que no sabes absolutamente nada. Pero no vuelvas. Porque sé que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros. Porque sabes que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.

lunes, 4 de enero de 2016

quiero ser aire y nadie lo entiende

Soñé por un momento que era aire
y que en la explosión de mis entrañas no salía herido nadie más que mi misma
que desaparecer era tan fácil como renacer
soñé que no era tanto para nadie ni que tampoco era tan poco
soñé que el estado gaseoso me hacía más feliz
y ciertamente más libre
que sería más fácil dividirme entre columnas de humo
y dormir en silencio al otro lado de su cama sin rozarle
quiero ser aire y nadie lo entiende
quiero ser aire menos contaminado
y mucho menos contaminante.