Saber que te quiero, y que me quieres, y que fuiste tú el
que me regalaste los momentos más dulces, y el que me provocaste las más
sinceras sonrisas, el que me robaste el sueño, que fuiste el epicentro de este
terremoto dentro de mí, y que todo pasó tan rápido, y que fue tan efímero y tan
perfecto.
Y ahora todo ha pasado.

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