sábado, 28 de septiembre de 2013

Café.

Te extraño en mis desesperanzadas mañanas
llanas y amargas de café ardiente
lo único ardiente que rozó mis labios secos
y adiós dijiste como si no importara
ni siquiera hasta pronto
ni hasta mañana
simplemente fue un adiós
y aun siendo jóvenes
se nos hacían las canas
y las manecillas decían
que el tiempo ya pasaba
y mientras tanto, tú...
No lo sé.
Tú ya no estabas.

Te busco en las sombras de algún bar a medianoche
señales de que no fuiste un simple producto de mi mente
yo te vi
o al menos creí verte
Y mi piel insaciable creyó haberte tenido.
Y mi cama te soñó, al menos hace un tiempo
Cuando a duras penas llegaba la hora de irnos
El camino de vuelta es más largo
si desconoces el destino.

Y ya está,
ya he vuelto de mis sendas, de mis prisas
Sólo te pido algo
Que me mientas
No prometas.
Nunca más, no lo hagas.
Mentirás si preguntan si me has conocido.
Sólo quizá así, algún día,
te deje volver a venir a beber café conmigo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Closer

Y de nuevo vuelve esa sensación, la cuál aún no está presente, pero acecha, ella lo sabe, y tú lo sabes. Se acerca y te mira desde lejos, te observa con atención y se detiene en cada uno de tus movimientos, tú estás en juego, y no querrás mirarla a los ojos, mientras ella buscará tu mirada con la sed de apoderarse de ti, deslizándose entre tus dedos, como si tratara de demostrarte que en el fondo podrías controlarla tanto como ella a ti, pero sin embargo no tendrá piedad ninguna en encadenarte a ella y sus sucios y mórbidos planes. Cada vez está más cerca, y parece querer advertirte, para que hullas o te prepares para su llegada, pero a la vez trata de encandilarte, y te roza la piel haciéndote estremecer y haciéndote adicta a ella.

Miedo, mírame esta vez, mírame directamente, haz arder mis pupilas, voy a permitírtelo.
Voy a decirte algo:

No vas a poder conmigo esta vez.