lunes, 30 de noviembre de 2015

Tienes la capacidad de ser camaleónica para mi: eres capaz de ser la más maravillosa de las reinas o el villano más temido de la Tierra.

He aprendido que a la larga se pueden decir cientos de cosas malas de cualquier persona. De ti supongo que podré decir otras mil. La clave está en saber con qué quieres quedarte.

Y yo no sé, pero ahora mismo quiero quedarme contigo.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Demasiado directo

Yo tenía guardada la última foto de la Polaroid para ti, únicamente para ti. Aunque quería que fuese algo espontáneo, desde hace tanto tiempo ya lo tenía todo pensado, lo había soñado tantas veces con una boba sonrisa en la boca: saldrías tú, tú solo, ni siquiera conmigo, fumándote un cigarro, que por desgracia es lo que más te caracteriza. Probablemente ni el ángulo ni la luz ni la composición serían los mejores. Tú no te darías ni cuenta de que esta imbécil estaba detrás de ti retratándote y admirándote. A poder ser sin camiseta, tan natural como tú eres, de espaldas, un poco de perfil, (¿quizás con la cara girada hacia un lado?), tus grandes orejas con tus pequeños dilatadores, tu barba mal afeitada ocultando tus cicatrices (eres un puto torpe), tu pelo sucio y enmarañado, y en el balcón, aquel en el que tantas madrugadas pasamos mirando a la nada, o, por qué no, en la ventana, en tu pequeña ventana con vistas de mierda por la cual me pedías que mirara la luna mientras me contabas tus miedos y me intoxicabas con tu humo con Coltrane de fondo a las cuatro de la mañana, o, como última opción, en esa laguna a la que me prometiste llevarme y jamás lo hiciste. ¿Cómo será esa puta laguna? Creo que ya no quiero saberlo, no quiero nada más que me recuerde a ti.

¿Sabes qué hice al final con esa última foto? Le dije a mi mejor amiga que se sentara junto al Tajo, y apreté el botón ante una chica sonriente. Y me duele, pero que te jodan.

viernes, 6 de noviembre de 2015

jueves, 5 de noviembre de 2015

A veces me doy cuenta de que las cosas están hechas para ser efímeras y fugaces, durar un segundo, y es justo por eso por lo que las disfrutamos tanto
porque a veces el sabor de la miel en los labios es más intenso que acabarlo todo de un trago.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

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¿habrá alguien que me lea en secreto?

Casi sin querer

Fue casi sin querer
fue casi sin querer que me choqué de bruces con el cartel de "salida"
y lo fue también el acabar algo sin principio
Llegar ahora, y no antes, y no quizá unos meses después, todo eso, fue casi sin querer
Y aún pensando que habría otro momento
que habría otro lugar
y otro tú
es ahora, en este preciso ahora
cuando nada de esto tiene sentido.