¿Cómo escapar de una noche en tu ausencia? ¿Cómo escapar de tus
embrolladoras palabras? De tus delirios de horas y tus faltas de días completos…
Del viento que mece la rama que hace a ratos de sustento. De la sangre que
escasea en el cuerpo de los muertos. Del vigía de mis tristes aposentos. De tu
cuerpo.
¿Cómo escapar de los tragos más dulces, que te piden más de un buen
sorbo? ¿Cómo evitar al que dice que estorbo? Y saber que sabes más que lo que
yo sé y creo saber, y que los astros del cielo no son
los únicos que brillan...
¿Cómo sentir menos de lo que lo hago? ¿Cómo esperar menos de lo que no
está escrito? Pies descalzos, excusa al delito. Me preguntan si dimito. Quizás debería, a veces necesito gritar. Y sobre todo, necesito mirar, mirarlos, ellos son los que brillan...
¿Cómo no ver los jirones del cristal roto? ¿Cómo atreverme a decir que
no lo noto? Me vuelvo inmune, algo me une a ti. ¿Querrías demostrar que se
puede sentir más de lo establecido? Ven aquí, y extraviemos el olvido. Nada de
esto será en vano.
Besa sin miedo los labios del veneno. ¿Entras en el juego? Espero respuesta.