miércoles, 8 de junio de 2016
hieres
jueves, 21 de enero de 2016
Something about us
Puede que yo no fuera la persona correcta
Pero hay algo sobre nosotros que tengo que decir
Porque, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.
Nos hemos hecho cómplices del silencio. De nuevo. En la misma habitación, sobre los mismos miedos.
Nos hemos estancado en la estúpida costumbre de mirarnos de reojo. De quitar la mirada para que jamás coincida. Porque quema y porque hace ceniza lo que sea que quede. Si es que queda.
Déjame devolverte todo aquello que jamás tuvimos, pero que robábamos de vez en cuando de quienes no lo querían. Cuando te busco oigo a gritos mi nombre. Ahogo mi garganta en deseos que nos pedía la madrugada a nosotros. Éramos su entretenimiento. Y ella nuestro escondite. Y ese pacto con el diablo nos llevó a la derrota. Una derrota insípida, una derrota sin culpables, sin culpa, sin dolor. Sin coste alguno. Sólo una derrota y cientos de palabras en el cielo. Perdidas. Incoloras. Sin tener boca a la que volver para expresarse.
El silencio que te arrastra es tu mordaz veneno. Estás solo. Y tu mirada no dice nada. Y sé que a veces me buscas, pero no me encuentras. Y sabes que a veces te busco, y que me busco a mi. Sé que te gustan los cabos sueltos y las puertas abiertas. Y yo soy un millón de puertas abiertas cuando me poso en tus sentidos, y a la noche en mi cama me convierto en el pájaro que se vuelve a encerrarse en su jaula y posa encima una tela para no ver la luz. Que nadie entre. Ni siquiera tú.
Sé que sabes todo lo que me queda por decir, y lo que no diré jamás. Una parte de ti se esconde aún entre mis brazos, y me hace recordar que esa estúpida sensación existe. Yo no he podido cruzar ese puente que te prometí. De un tiempo a esta parte vivo en el río que lo separa. Que nos separa. Y aquí estoy bien.
No vuelvas a fingir que no me ves. No vuelvas a fingir que no sabes absolutamente nada. Pero no vuelvas. Porque sé que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros. Porque sabes que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.
lunes, 4 de enero de 2016
quiero ser aire y nadie lo entiende
y que en la explosión de mis entrañas no salía herido nadie más que mi misma
que desaparecer era tan fácil como renacer
soñé que no era tanto para nadie ni que tampoco era tan poco
soñé que el estado gaseoso me hacía más feliz
y ciertamente más libre
que sería más fácil dividirme entre columnas de humo
y dormir en silencio al otro lado de su cama sin rozarle
quiero ser aire y nadie lo entiende
quiero ser aire menos contaminado
y mucho menos contaminante.
viernes, 4 de diciembre de 2015
Cerezos sin flor.
lunes, 30 de noviembre de 2015
He aprendido que a la larga se pueden decir cientos de cosas malas de cualquier persona. De ti supongo que podré decir otras mil. La clave está en saber con qué quieres quedarte.
Y yo no sé, pero ahora mismo quiero quedarme contigo.
sábado, 7 de noviembre de 2015
Demasiado directo
Yo tenía guardada la última foto de la Polaroid para ti, únicamente para ti. Aunque quería que fuese algo espontáneo, desde hace tanto tiempo ya lo tenía todo pensado, lo había soñado tantas veces con una boba sonrisa en la boca: saldrías tú, tú solo, ni siquiera conmigo, fumándote un cigarro, que por desgracia es lo que más te caracteriza. Probablemente ni el ángulo ni la luz ni la composición serían los mejores. Tú no te darías ni cuenta de que esta imbécil estaba detrás de ti retratándote y admirándote. A poder ser sin camiseta, tan natural como tú eres, de espaldas, un poco de perfil, (¿quizás con la cara girada hacia un lado?), tus grandes orejas con tus pequeños dilatadores, tu barba mal afeitada ocultando tus cicatrices (eres un puto torpe), tu pelo sucio y enmarañado, y en el balcón, aquel en el que tantas madrugadas pasamos mirando a la nada, o, por qué no, en la ventana, en tu pequeña ventana con vistas de mierda por la cual me pedías que mirara la luna mientras me contabas tus miedos y me intoxicabas con tu humo con Coltrane de fondo a las cuatro de la mañana, o, como última opción, en esa laguna a la que me prometiste llevarme y jamás lo hiciste. ¿Cómo será esa puta laguna? Creo que ya no quiero saberlo, no quiero nada más que me recuerde a ti.
¿Sabes qué hice al final con esa última foto? Le dije a mi mejor amiga que se sentara junto al Tajo, y apreté el botón ante una chica sonriente. Y me duele, pero que te jodan.
viernes, 6 de noviembre de 2015
jueves, 5 de noviembre de 2015
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Casi sin querer
fue casi sin querer que me choqué de bruces con el cartel de "salida"
y lo fue también el acabar algo sin principio
Llegar ahora, y no antes, y no quizá unos meses después, todo eso, fue casi sin querer
Y aún pensando que habría otro momento
que habría otro lugar
y otro tú
es ahora, en este preciso ahora
cuando nada de esto tiene sentido.
martes, 27 de octubre de 2015
Incorrecta
eufóricamente tremenda,
y me desato y me envuelvo y me atoro
y me rompo y me encuentro y valoro
y vuelo
y grito a través del viento
que me sacude y que me evita
que me consuela
que me limita
y me veo a través de él y de sus destrozos
y soy el surco que alimenta el aliento
de quienes no tienen más que aire para respirar
pupilas para observar
y algo menos que un corazón para sentir
y viven de quienes los mutilan
y de los que los hacen graves y los que les atenúan
y luego no son capaces de ver algo más allá de su cuerpo inerte y desnudo por dentro
y se tornan hirientes sus palabras cuando no guardan nada y a la vez guardan todo lo que jamás han sido.
Pero hoy estoy eufórica, estoy entera
y quiero aplastarte con palabras completas
que dicen todo sin ser nada
quiero llorar y lanzarme por los aires
quiero romperme
utilizarme
demostrarte que no vengo en piezas, que soy una, que no te queda más que nada o todo de mí
advertirte del riesgo que corres
por no elegir a una entera, a una completa,
a una eufórica, a una tremendamente incorrecta.
martes, 28 de julio de 2015
Veinticinco al irte
Atrás
A veces el alivio es simplemente descubrir que existes. Y la calma tras la tormenta no es ese sueño improbable e idílico si estás cerca. Por eso ahora miro hacia atrás con el orgullo y la tranquilidad de quien da un ciclo por cerrado. Porque ahora puedo, porque ahora quien escribe la historia soy yo.
miércoles, 8 de abril de 2015
sábado, 7 de febrero de 2015
martes, 20 de enero de 2015
Odiar y amar
lunes, 8 de diciembre de 2014
domingo, 16 de noviembre de 2014
El mundo de las cosas que nunca dijiste
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Abre los ojos
Dicen que vivir es fácil con los ojos cerrados, pero a mi sólo me demostró una cosa: que la valía de alguien tan importante como deberías ser tú mismo no será apreciada mientras sigas con el miedo a tenerlos abiertos.
sábado, 20 de septiembre de 2014
Desesperanza
Ni la esperanza, ni la gente buena, ni los buenos motivos
Una parte de mi ya no existe desde que te conocí
martes, 16 de septiembre de 2014
Ella
Ojalá yo otra,
desatándonos detrás de aquella puerta, empujándonos con rabia, mirándonos con sed y ansia.
Trenes que se estrellan, historias que se repiten con la misma frecuencia.
Eres luz y oscuridad,
Eres eléctrica.
lunes, 7 de abril de 2014
No me hables
Todo será viento cuando me olvide de su nombre. Pero por ahora, hazme un favor... no me hables.
jueves, 20 de marzo de 2014
Sentir
Preguntarme los motivos era sólo planear por el aire, como una hoja desencantada en el cielo de otoño, era desprenderme, darme cuenta de que ahí estaba la realidad, que no reflejaba nada de lo que fui, ni nada de lo que seré.
Que era otra, que seré otra, que mi yo de ahora se acaba aquí, que ya somos otra cosa. Que ya no vuelven los jilgueros a cantar en mi ventana, que ya no vuelven mis sentidos a cantar en la tuya. Que no me pedirás que vuelva, que no volveré. Mi cuerpo se desvanecerá en el aire, seré rocío en la madrugada, seré nada al despertarnos.
Que seré sangre en otra herida, seré poesía en otras cartas, seré luz en otro universo. Seré sal en otra playa. Tu mirada ya no mirará hacia delante, se apagarán las farolas de las calles, llamará mi piel a la luna en un grito de auxilio, me dirá que me quedé sola, me dirá que no espere respuesta, me diré que hoy despierto, que las fábulas son sólo cuentos.
Despertaré para ser mía, despertaré de un sueño que pareció infinito, me diré que volveré a sentir, me volveré a medio camino, y entonces podré revelar al mundo que si no siento, mi amor, si no siento es porque jamás he existido.
miércoles, 5 de marzo de 2014
martes, 4 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
Hoy
Hoy te fuiste, o quizá fue antes, hoy soñé que me perdía en tu olor infinito, y que las estrellas me despertaban a medianoche al notar tu ausencia, hoy dejamos de ser uno para ser dos, y aun siendo más perdimos algo de nosotros, perdimos una luciérnaga en la luna nueva, una mota resplandeciente, que iluminaba el universo inexplorado, en su inexorable intento de hacerse un poco más grande.
Hoy llueve en mis ojos, limpiando los horizontes, y dejando impolutas las calles que recorrimos, y con las huellas cada uno de los viajes que hicimos en los mismos vagones de siempre, trenes descarrilados por ir demasiado rápido. Yo buscaba pasos pequeños, yo buscaba desnudarte lento para descubrir una parte nueva de ti cada día, yo quería una puesta de Sol inacabable y espuma entre mis manos, yo no quería ni dulce ni salado, quería algo más de ti.
Pero el viento se llevó los castillos que construimos, las olas inundaron mi mansión inmensa, y ahora somos yo, la lluvia, y las cenizas de lo que pudo ser un cuento inacabable, si no fuera porque hoy somos nada, porque ni tú ni yo estamos vivos.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Expira
Cuéntame si la vida sigue siendo tan falsamente afable cuando yo me vaya, cuando tú te vayas, cuando nos reencontremos en el infierno.
-Expira-
jueves, 23 de enero de 2014
"My dear,
sábado, 7 de diciembre de 2013
Poema a la princesa
¿quién necesita reyes, teniéndola a usted, princesa?
alegraba las mañanas como una noche sin frío
decías "esto no es mío", y sin serlo, lo tomabas.
Dulce niña, mitad ángel, suave era
el aliento entre el carmín y ojos azabache
se alteraban las mareas si por ahí pasaba
y parecía hipnotizarte como una especie de hada.
Nada te hacía perderte como su poder
de hacerte ver el mundo totalmente del revés
allá donde yacía el cielo se deleitaba
Y por más que lo negabas tus pruebas te delataban.
No hubo nunca otros ojos más hirientes
de flechas dotado apuntando al corazón
porque ella vuela y parte los esquemas;
porque ella nunca -jamás- seré yo.
martes, 3 de diciembre de 2013
De un solo golpe, firme y consciente, te lo quitan todo. Ella estaba desnuda y destrozada en su catre de pajas, y se dio cuenta entonces, al despertar, de que se habían llevado lo más importante de ella misma; su alma, su identidad. Con la poca fuerza que le quedaba se levantó, miró a su alrededor. Las ventanas estaban rotas, los pequeños fragmentos de cristal en el suelo en el que se apoyaban sus débiles pies descalzos. Tímidamente se asomó a la ventana. Abrió los ojos, y la luz se hizo de pronto, la luz que la cegó, la luz que le mostró la realidad.
Hay miradas que sirven para encontrarse, otras para abismarse, las que fulminan, atroces y devoradoras, las que incitan. Aquella mirada sólo le sirvió para perderse, perderse en un lugar que no dejaba cabida a hacerlo; pues no existía. No era nada; no quedaba nada de lo que un día fue. Giró sobre sí para darse cuenta de que estaba sola.
Miró de nuevo el abismo. En cualquier otra ocasión se habría sentido triste, pero algo no le permitía sentir tristeza. Sus ojos coaccionaban a gritos por soltar un par de lágrimas, lágrimas baldías, lágrimas puramente inexistentes. La mirada se tornaba cristalina, al igual que aquellos jirones maltratados de vidrio. Esbozaba un tímido gesto que apenas se dejaba ver entre sus mechones de pelo alborotado, pero no sentía nada. Era incapaz de experimentar cualquier tipo de sensación.
Fue entonces cuando examinó su cuerpo, destrozado por fuera y por dentro intacto, sus manos, rozó su piel por última vez. Se sintió libre, y no era la libertad en la que ella siempre había creído, por la que había luchado. Era una libertad como escapatoria.
Tomó la puerta y salió: el mundo era suyo. Y así se perdió en el lecho de espumas, se revolvió y bailó hasta que no sintió sus pies, y por último, se hundió hasta sentir que no existía, y no fue triste, no fue cruento ni fue amargo: simplemente, fue.
Duerme pequeña, no despiertes del río de aguas mansas al que perteneces, nunca debieron despertarte para arrojarte desde más alto... aún duerme...
domingo, 24 de noviembre de 2013
Tenías que ser tú
lunes, 18 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
Trastorno visual (y emocional)
Todo parece más claro al despertar, cuando aún no ha dado tiempo a acontecer nada. Pero la claridad se va con el Sol, y la noche de nuevo duda. Y allí os miro. Os recuerdo.
Dulces disparazos contra mis ideas, mis reglas; las reglas de un juego que sólo creía dirigir yo. Hasta que llegasteis. Pensaba que sería mejor vivir con un poco de orden... hasta que me hicisteis cambiar de opinión.
Venid a cuidarme cuando ya me haya cansado de todo, cuando sólo quiera alguien que entienda, alguien que no quiera pensar en las consecuencias, que no quiera sentirse mal por nada... Venid y dejaré que me llevéis adónde queráis, muy lejos.
Mis dos estrellas, sólo os pido algo: no os apaguéis, o la noche no habrá tenido sentido.
lunes, 28 de octubre de 2013
Si el hombre pudiera decir lo que ama
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido."
domingo, 27 de octubre de 2013
martes, 22 de octubre de 2013
Tardes de ayer
Luego quiero que te levantes, y te vayas, y hagas como si nada hubiera ocurrido. Quizá luego puedas quedarte un rato, y duermas, pero mirando a la pared, y mi piel desnuda pida por un segundo un poco de calidez de la que las mantas no quieren darme. La precaria noche será tan fría como nuestros labios al despertar. No recordarás por qué estaba ahí al otro lado, mientras me verás sonreír, y tú sonreirás en un baldío intento de parecer feliz.
Es compendioso el recuerdo, caprichoso y traicionero, me repito cuando me vuelco para quedarme en las tardes de ayer.
Vamos. Inspira una vez más.
lunes, 21 de octubre de 2013
Para quien logre ser el menos débil
No sé por qué lo siento así. No es necesitarte, no es quererte, bueno, quizá lo sea, no lo sé. Sé que podría estar años sin saber nada de ti, y que podría vivir tranquila, que no se me saldría el corazón del pecho al pensarte. Pero aún así sé que te recordaré, recordaré la estela que ibas liberando a tu paso, tus dulces ojos, y tu risa... De alguna forma iluminabas el mundo con ella, lo hacías un lugar más apacible, y a pesar de que no quería que vinieras, a la vez quería, y mi corazón pedía a gritos que tomaras mi mano, y que me prometieras que nunca llegarías a odiarme.
Cuando te veía llegar de alguna forma sabía que te comerías el mundo. Eras el conjunto de todas aquellas cosas que he querido ser a lo largo de mi vida y que nunca seré. Tus pasos siempre eran decididos. Eras valiente, tu actitud era apuesta, tus labios conocían y reconocían cada una de las palabras que iban a ser pronunciadas, y sabías que estarías bien, porque confiabas en ti, y en aquellos de tu alrededor... eras admirable, no parecías ser frágil. Quizá ese simple hecho te hacía serlo, puede ser. Nunca supe nada de ti, tampoco. Sé que nunca sabré nada de ti.
Y eso es lo que te hace ser un misterio aún más enigmático; saber que nunca llegaré a conocerte. Y que cuando te necesite no sé si estarás, y que odiaré tener que necesitarte. Y que quizá todo esto sea mentira, o demasiado verdad, o quién sabe ya, quizá sólo seas eso, un ser platónico en mi cabeza, y realmente yo, la que creyó aprender de los pasos más arriesgados y fuertes, sea la menos débil a tu lado.
