viernes, 3 de marzo de 2017

Nº1. Estaciones.

Es ese terco semblante el que evoca en mi trescientas impresiones,
dos esferas negras en mi gesto dejan la Luna en un exiguo lunar.
Se me escapan todas las musas por cautela y por el desazón de volver a observar tus flechas de inconsciente derribo,
porque tu reflejo es tan veleidoso y audaz que es capaz de hacerse hueco hasta entre los peores rivales.
Ojalá tú y tu fuego no fuéseis los únicos capaces de avivarme y una ráfaga te extinguiese hasta el lugar más inaudito,
pero sólo los más mezquinos tienen la llave de esta puerta que tardaron tres mil vidas en forjar.
Para qué me reencuentras si sabes que sólo te voy a traer absolutamente las mismas historias que te atarán durante 30 horas,
para qué te reencuentro si sé que mis sílabas en tus tímpanos podrían volverte a derribar
y arrastrarme contigo hacia el abismo de tus cráteres al mediodía en invierno,
si el invierno sólo dura lo que dura una estación,
y ya me dirás tú cómo nos sientan a nosotros las estaciones.

lunes, 6 de febrero de 2017

Cómo explicarte

Cómo te explico yo ahora que no eres tú
que sólo eres una de tantas
y cómo te explico que tampoco soy yo,
sino lo que me hace creer que me querrías, un par de días nada más.
que no eres tú lo que quiero, si no la sensación de no tenerte
y la sensación de ese yo que se imagina contigo.
me moriré de ganas de decirte que conocerte y seguir sintiendo esta felicidad absurda es una utopía,
pero aun así no hay nada que me inquiete más que esos grandes ojos negros.
es difícil de explicar cuando todo lo que se espera hoy son respuestas definitivas,
lo cual es ridículo y absurdo,
en un mundo relativo
con historias provisionales
y ridículas
y también absurdas.
porque quizá este ardiente deseo sea igualmente estúpido
pero quién me diría a mí, que siempre estuve en la cola sin descanso,
que al salir de ella entonces oiría tu nombre
cuando todos habrían ya pasado por delante y saltado mi turno.
entonces yo saltaré, para asomar mi cabeza, para ser sólo una señal, un indicio
de lo que quizá un día puedas encontrarte.
así quizá tan solo me desees un poco más
como yo ahora te deseo
y entonces así,
se me vayan las ganas.

jueves, 19 de enero de 2017

18/01/16

De pequeña durante una -por suerte- breve época tuve una especie de trauma al cual a día de hoy no le encuentro mucho sentido. Tenía miedo -pánico- a que los edificios se cayeran. Sí. Iba por la calle y lloraba y gritaba que no quería acercarme a las iglesias, ni a los supermercados, ni a ningún bloque; porque iban a derrumbarse encima de mi, desplomarse y convertirse en escombros. Los psicólogos le daban vueltas a qué motivo o antecedente pudo haberme producido aquel trauma. Pero... Nada. Quizás era sólo la mezcla de ser miedica y tener imaginación. Pues bien... Ya no tengo miedo a que los edificios se caigan. Ahora tengo otros miedos. De esos en los cuales la gente no suele ahondar en busca de ese antecedente o motivo que los provoca. Te dicen que no tengas miedo de eso, que es una tontería (no les culpo, yo también lo pienso, de verdad). En primer lugar, me da miedo admitir que tengo miedo (y aquí estoy). Me da miedo que la gente hable. Me da miedo lo que piensen. Me da miedo equivocarme y decepcionar. Me da miedo perder a gente que, realmente, sé que debería importarme bastante menos. A veces incluso me da miedo cierta gente, y como las palabras de esa cierta gente tienen más poder sobre mi del que deberían. Me da miedo aparentar cosas que no soy... y no ser cosas que aparento. Me da miedo perderme experiencias que me acabo perdiendo por miedo. Toda una cadena. Es ridículo. Crecemos y nuestros miedos crecen con nosotros. Es curiosa e irónica la única conclusión mínimamente lógica que puedo sacar sobre esto: y es que quizá era bastante más razonable y tenía más sentido tener miedo a que los edificios se cayeran.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Debería contarte que llevo toda la vida amándote en silencio
amando tu forma de hacerme daño incluso en la distancia
incluso sin verme, sin tocarme, y sin hablarme,
admiro aquella majustuosidad

viernes, 25 de noviembre de 2016

Yo no me reflejo en el agua de esta forma
yo soy otra
otra es reflejada allí
no soy yo
¿por qué se ve así?
esa no soy yo
esa es una gran mancha
un conjunto de manchas
de diferentes tonos
pero no soy yo
lo juro
no me acuséis
porque
no
soy
yo.

Lo sé

Por favor, llévame de vuelta. Los recuerdos me están matando como mil balas directas al corazón. Quizá suene a mil cabos sueltos, desatados y resueltos otra vez. Quizá suene a pura oratoria sin sentido. O quizá suene a falso y melancólico y podrido. Lo nostálgico da asco. No te deja pensar con claridad. Posiblemente, probablemente, realmente, no fuese tan bonito como lo recuerdo.

Pero yo creo que sí que lo fue.
que sí que lo fue.
Suspira
porque lo necesitas
llora
porque nadie debe juzgar si te afecta o no
pasa
porque nadie te está obligando a fingir que te preocupa
vete
porque eres la única que puede deshacerse de sus propias cadenas
exíjete
porque sabes que puedes hacerlo
no te exijas
porque no siempre puedes o quieres darlo

lunes, 21 de noviembre de 2016

De repente

Hace un año estaba exactamente igual, aunque en un contexto totalmente distinto
asfixiada




aire
tengo que tatuarme aire

martes, 15 de noviembre de 2016

Ellos

Qué envidia, ellos
tan ajenos, tan libres, tan felices
tan subempáticos
tan vivos
y a la vez tan muertos.

Ellos, que se levantan
por el simple hecho de levantarse
y que deciden qué desayunar
en el momento
y que se duchan con el agua
más bien templada
vaya a ser que se acerque
a algún extremo.

Ellos, con esa suave conformidad
ese nihilismo enmascarado
y esa poca naturalidad
de estar siempre bien,
desenfadados.

Qué más da lo que pase,
si total, no es de ellos
a no ser que sea un paso
mal dado de alguien ajeno
entonces ellos ya tienen
entretenimiento.

Ellos son simples y disfrutan
de cualquier conversación
porque todos sabemos lo interesante
que es cómo pican
este verano los mosquitos.

Pero qué raros son ellos,
los otros,
de qué sirve hablar de eso,
si no nos afecta,
de qué sirve buscar otras cosas,
sin son raras,
de que sirve cambiar un poco,
si es todo lo mismo.

Qué extraño que hablen
durante horas
qué extraño que conjuren
que sueñen y que pidan
qué raro eso del inconformismo
es muy probable que sean
hippies antisistema.

Ellos vuelven siempre al nido
y no vuelan por el miedo
de volver a levantarse
vaya a ser que alguien los vea
y nada vuelva a ser
como ahora,
como antes.

Sólo pedimos nosotros,
los otros,
los raros,
una cosa
que ojalá nada,
nada
vuelva a ser
como ahora,
como antes.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Presentación

¿Tienes alguna historia que no le hayas contado a nadie?
Yo tengo un par, o quizá un par de cientas.
Si quieres te las cuento.

La primera vez

Me pregunto si tú también contarás a otros nuestra historia con una sonrisa, como algo intenso, como la primera vez. Me pregunto si lo recuerdas con nostalgia a pesar de ser una época horrible. Pero nos teníamos. Supongo que tú me tuviste más de lo que yo te tuve a ti, pero al fin y al cabo, así son las cosas. Tú siempre fuiste más fuerte. Es irónico que vuelva a escribirte después de tanto tiempo, cuando la mitad de posts escritos en este blog son tuyos sin que tú lo sepas, cuando tú eres la única que tiene la llave para leerme, (y sé que no lo haces). Es normal que no lo recuerdes cómo yo, después de todo, tú fuiste la mayor víctima. Tuviste que odiarme a morir mientras me decías que me querías. Te seré sincera: yo también lo hacía. También te odiaba. Tanto como te quería. Era raro. Todo fue raro, porque fuiste la primera y porque me haces preguntarme una y otra vez si fue cosa mía o realmente te morías por probar mis labios.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Mi revolución del 68

tu boca que es tuya y mía 
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

y por tu rostro sincero 
y tu paso vagabundo 
y tu llanto por el mundo 
porque sos pueblo te quiero


a ti;
porque no eres mía y sé que jamás podrás serlo
porque rompes cada candado
y lideras cada revolución
(también liberas las mías)

eres la bandera que aclama sin ser bandera
eres el grito que auxilia sin tener voz
eres todo lo que quiero cuando digo
que necesito cualquier cosa
menos necesitar

eres camino constante
lucha contra el viento de cara
autenticidad en un mundo donde ya apenas es auténtico el aire que respiramos

relámpagos, corrientes, sirenas
me alarmas cuando te hacen explotar
y entonces el mundo gira más rápido
para no perderse tu indignación
digna de escuchar como un último vals

y bailas entonces más serena
nadie aplaude tu función
y tú no necesitas más que una vela
para apagarla y decir: se acabó

sé mi revolución cuando alguien me haga creer que no hay motivos para llevar a cabo mis revoluciones



sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo 
derrotando imposibles
segura sin seguro

domingo, 6 de noviembre de 2016

La primera nevada

Ojalá nieve y me cale su agua hasta las entrañas
para que cuando me toques te sea fría como el tacto del cristal
ojalá que aparezca de pronto una estrella
que me roce con su aura haciéndome arder
y me devuelva el estupor que me hacía no querer dormir.

Ojalá sea un distinto noviembre,
que me haga recordar lo que significaba que importase una mierda el cambio de mes
que devuelva aquello de lo que siempre hubo demasiado
y que de motivos para no seguir yendo a dormir sin alarmas
porque no hay suficientes razones para madrugar
o para dejar de querer seguir durmiendo.

Ojalá me despierte de este sueño profundo
en el que no hay heridas, ni sangre, ni dolor
ni tampoco cielos despejados ante mis ojos
parece que pronto habrá nieve y hará frío
y quizá me desespere cuando entretanto no venga nadie
a proponerme morir bajo la escarcha
tiritar, resfriarse, arrepentirse
cuando arrepentirse era antes la única razón para dar el primer paso.

Ojalá tenga que arrepentirme de estas líneas
de desear con el corazón entre las manos
que venga alguien que haga daño
que me haga rodar desnuda por la nieve
que traiga desmesura a los días claros.

Ojalá nieve y me cale su agua hasta las entrañas
ojalá que me inunde y me ahogue
y en el instante cercano a la asfixia
vengas ese hipotético tú a salvarme.

Cuántas heladas se perdieron los títeres,
cuántas primaveras necesité para encontrarme.

martes, 1 de noviembre de 2016

Copenhague

Me contaron cómo era Berlín. Aún no he podido ir
Así que será por eso por lo que aún no he sentido nada de verdad.

A nosotros aún nos quedan sin embargo las vueltas a casa desde el Blue
de madrugada, descaradas, sin vergüenzas ni miedos
aún nos queda el frío
aún nos quedan los remedios contra el frío
aún nos queda jugar a colocarnos
y el Hugo
y el Jagger barato

Y a mí, al menos, aún me quedará Berlín

miércoles, 8 de junio de 2016

hieres

hieres
y lo haces con el veneno más letal
derribas las trincheras, las banderas, y al borde de lo que quisieron llamar tu patria no se alza más que un armazón de hierro, que te roza y te quema, que te hace borbotar hasta la última gota de saliva y expulsar todo el aire, que hace que se te torne imposible respirar profundo, porque quemas como si llevases toda la vida al fuego lento esperando este momento, incandescente, como una llama
porque llegas y como poseidón hincas tu tridente en la roca
y como arturo vuelves y lo retiras como si no hubiese pasado nada
y haces fuego y chispas y todos te miran cual venus de botticelli
y todos quieren ser picasso y klimt y velázquez
para poder pintarte a su manera
siendo imposible dejarse una sola gama de color
para pintar tus ojos de hielo y de sangre
hieres
con una maldad inocente y delicada
que se rompe justo antes de llegar al suelo
haces no querer ser y a la vez, haces querer ser todo lo que enseñas
y lo que sale por tu boca no es nunca menos de lo que escondes
tus afilados dientes me atormentan cada noche
y es tu mano quien sujeta ese puñal
que me deshizo una vez, y entre el alambre
me escapé y huí de las brujas
que sólo hacían gritar tu nombre
ni una emboscada podía contigo. ni una emboscada
me quisiste como a nadie
me obligaste a quererte son tu seducción sinuosa
me obligaste a desearte como nunca deseé
me arrebataste la inocencia de un disparo
y la claridad
y ahora hieres
por todo lo que no soy, por todo lo que me has dado, por todo lo que me has quitado, porque la primera víctima eres tú misma, por eso mismo
hieres

jueves, 21 de enero de 2016

Something about us

Puede que no fuese el momento correcto
Puede que yo no fuera la persona correcta
Pero hay algo sobre nosotros que tengo que decir
Porque, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.


Nos hemos hecho cómplices del silencio. De nuevo. En la misma habitación, sobre los mismos miedos.
Nos hemos estancado en la estúpida costumbre de mirarnos de reojo. De quitar la mirada para que jamás coincida. Porque quema y porque hace ceniza lo que sea que quede. Si es que queda.

Déjame devolverte todo aquello que jamás tuvimos, pero que robábamos de vez en cuando de quienes no lo querían. Cuando te busco oigo a gritos mi nombre. Ahogo mi garganta en deseos que nos pedía la madrugada a nosotros. Éramos su entretenimiento. Y ella nuestro escondite. Y ese pacto con el diablo nos llevó a la derrota. Una derrota insípida, una derrota sin culpables, sin culpa, sin dolor. Sin coste alguno. Sólo una derrota y cientos de palabras en el cielo. Perdidas. Incoloras. Sin tener boca a la que volver para expresarse.

El silencio que te arrastra es tu mordaz veneno. Estás solo. Y tu mirada no dice nada. Y sé que a veces me buscas, pero no me encuentras. Y sabes que a veces te busco, y que me busco a mi. Sé que te gustan los cabos sueltos y las puertas abiertas. Y yo soy un millón de puertas abiertas cuando me poso en tus sentidos, y a la noche en mi cama me convierto en el pájaro que se vuelve a encerrarse en su jaula y posa encima una tela para no ver la luz. Que nadie entre. Ni siquiera tú.

Sé que sabes todo lo que me queda por decir, y lo que no diré jamás. Una parte de ti se esconde aún entre mis brazos, y me hace recordar que esa estúpida sensación existe. Yo no he podido cruzar ese puente que te prometí. De un tiempo a esta parte vivo en el río que lo separa. Que nos separa. Y aquí estoy bien.

No vuelvas a fingir que no me ves. No vuelvas a fingir que no sabes absolutamente nada. Pero no vuelvas. Porque sé que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros. Porque sabes que, de una forma u otra, hay algo entre nosotros.

lunes, 4 de enero de 2016

quiero ser aire y nadie lo entiende

Soñé por un momento que era aire
y que en la explosión de mis entrañas no salía herido nadie más que mi misma
que desaparecer era tan fácil como renacer
soñé que no era tanto para nadie ni que tampoco era tan poco
soñé que el estado gaseoso me hacía más feliz
y ciertamente más libre
que sería más fácil dividirme entre columnas de humo
y dormir en silencio al otro lado de su cama sin rozarle
quiero ser aire y nadie lo entiende
quiero ser aire menos contaminado
y mucho menos contaminante.


viernes, 4 de diciembre de 2015

Cerezos sin flor.

Si pudiera pedirte un favor, sólo uno, te pediría, te rogaría, que no esperases nunca jamás nada de mí. Puedes esperar que pase la noche abrazada a ti, pero jamás esperes encontrarme por la mañana. Te juro que voy a besarte como jamás lo han hecho, que pondré sobre ti una pasión que desconoces; pero no esperes un beso de despedida, no me esperes cuando estés sola de madrugada, no esperes que lo cambie todo por ti. No puedo hacerlo. Y será injusto, porque te juro que cuando te abrace lo haré con la fuerza de quien sabe que lo bello es sencillamente efímero, porque pensarás que no es justo acariciarte durante toda la noche, observarte dulcemente dormir como si de tu cuerpo florecieran pequeñas margaritas. Yo sé que no es justo, pero he aprendido que nada lo es. Que nunca he visto la justicia reflejada en mí. Y eso también es injusto. Igual que lo serían cualquiera de mis decisiones. Seré injusta contigo, y por eso te lo advierto. No me esperes correcta y formal, ni a la hora punta, ni con un regalo de Navidad, ni pidiéndote como deseo al pasar esa estrella. Y perdóname si te beso cuando no debo hacerlo. Si me adelanto. Si luego no quiero volver a hacerlo. Perdóname con antelación, pero siento decirte que por primera vez en mi vida, pienso tener que pedirle perdón a alguien antes que a mí misma.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Tienes la capacidad de ser camaleónica para mi: eres capaz de ser la más maravillosa de las reinas o el villano más temido de la Tierra.

He aprendido que a la larga se pueden decir cientos de cosas malas de cualquier persona. De ti supongo que podré decir otras mil. La clave está en saber con qué quieres quedarte.

Y yo no sé, pero ahora mismo quiero quedarme contigo.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Demasiado directo

Yo tenía guardada la última foto de la Polaroid para ti, únicamente para ti. Aunque quería que fuese algo espontáneo, desde hace tanto tiempo ya lo tenía todo pensado, lo había soñado tantas veces con una boba sonrisa en la boca: saldrías tú, tú solo, ni siquiera conmigo, fumándote un cigarro, que por desgracia es lo que más te caracteriza. Probablemente ni el ángulo ni la luz ni la composición serían los mejores. Tú no te darías ni cuenta de que esta imbécil estaba detrás de ti retratándote y admirándote. A poder ser sin camiseta, tan natural como tú eres, de espaldas, un poco de perfil, (¿quizás con la cara girada hacia un lado?), tus grandes orejas con tus pequeños dilatadores, tu barba mal afeitada ocultando tus cicatrices (eres un puto torpe), tu pelo sucio y enmarañado, y en el balcón, aquel en el que tantas madrugadas pasamos mirando a la nada, o, por qué no, en la ventana, en tu pequeña ventana con vistas de mierda por la cual me pedías que mirara la luna mientras me contabas tus miedos y me intoxicabas con tu humo con Coltrane de fondo a las cuatro de la mañana, o, como última opción, en esa laguna a la que me prometiste llevarme y jamás lo hiciste. ¿Cómo será esa puta laguna? Creo que ya no quiero saberlo, no quiero nada más que me recuerde a ti.

¿Sabes qué hice al final con esa última foto? Le dije a mi mejor amiga que se sentara junto al Tajo, y apreté el botón ante una chica sonriente. Y me duele, pero que te jodan.

viernes, 6 de noviembre de 2015

jueves, 5 de noviembre de 2015

A veces me doy cuenta de que las cosas están hechas para ser efímeras y fugaces, durar un segundo, y es justo por eso por lo que las disfrutamos tanto
porque a veces el sabor de la miel en los labios es más intenso que acabarlo todo de un trago.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

.

¿habrá alguien que me lea en secreto?

Casi sin querer

Fue casi sin querer
fue casi sin querer que me choqué de bruces con el cartel de "salida"
y lo fue también el acabar algo sin principio
Llegar ahora, y no antes, y no quizá unos meses después, todo eso, fue casi sin querer
Y aún pensando que habría otro momento
que habría otro lugar
y otro tú
es ahora, en este preciso ahora
cuando nada de esto tiene sentido.

jueves, 29 de octubre de 2015

martes, 27 de octubre de 2015

Incorrecta

Hoy estoy tremendamente eufórica,
eufóricamente tremenda,
y me desato y me envuelvo y me atoro
y me rompo y me encuentro y valoro
y vuelo
y grito a través del viento
que me sacude y que me evita
que me consuela
que me limita
y me veo a través de él y de sus destrozos
y soy el surco que alimenta el aliento
de quienes no tienen más que aire para respirar
pupilas para observar
y algo menos que un corazón para sentir
y viven de quienes los mutilan
y de los que los hacen graves y los que les atenúan
y luego no son capaces de ver algo más allá de su cuerpo inerte y desnudo por dentro
y se tornan hirientes sus palabras cuando no guardan nada y a la vez guardan todo lo que jamás han sido.

Pero hoy estoy eufórica, estoy entera
y quiero aplastarte con palabras completas
que dicen todo sin ser nada
quiero llorar y lanzarme por los aires
quiero romperme
utilizarme
demostrarte que no vengo en piezas, que soy una, que no te queda más que nada o todo de mí
advertirte del riesgo que corres
por no elegir a una entera, a una completa,
a una eufórica, a una tremendamente incorrecta.

martes, 28 de julio de 2015

Veinticinco al irte

Hoy te escribo desde el indeleble miedo que me inunda. Y te doy la bienvenida. Te escribo desde la incertidumbre de un comienzo inesperado. Sabiendo que llegaste por sorpresa, a derrumbar las nociones del espacio y el tiempo, a derribar esas reglas especialmente determinantes. Has llegado y con tu llegada has iluminado un nuevo camino a tu paso, dentro de este nuestro caos. Vengo a rogarte que me hagas entenderlo todo, o al menos, hacerme olvidar su cordura. Porque ahora nada es cuerdo, y cuando creí que sólo necesitaba algo de informalidad, llegaste. Y olvidé que quería ser libre, y a la vez es cuando más quiero serlo.

Atrás

A veces las miradas hacia atrás son tormentas. A veces son suspiros de alivio. Encontré en ti el dulce término medio que se ocultaba entre derrotas y escalofríos. Contadas ocasiones me hicieron cerrar los ojos en la aurora, de historias inacabadas por el miedo a murmurar. Historias de mentiras, de luchas, de mordazas y un egoísmo tan necesario como acaparador y ruin. De repente quiero la libertad que supone estar en ti, y sobre todo, estar en mi. Quiero la libertad que tú, y no otro puede darme.
A veces el alivio es simplemente descubrir que existes. Y la calma tras la tormenta no es ese sueño improbable e idílico si estás cerca. Por eso ahora miro hacia atrás con el orgullo y la tranquilidad de quien da un ciclo por cerrado. Porque ahora puedo, porque ahora quien escribe la historia soy yo.

miércoles, 8 de abril de 2015

Ella jamás sabrá lo que la echaré de menos. Pero hemos llegado a ese punto de no retorno. El de aceptar la derrota.

Esto es un hasta nunca, o hasta siempre. Hasta nunca lo que jamás ocurrió y siempre llevaré conmigo.

sábado, 7 de febrero de 2015

martes, 20 de enero de 2015

Odiar y amar

Vivo enorgullecida de poder gritar cuánto te odio, de crecerme con mis palabras de sucia hipocresía y codicia; me lleno la boca de palabras que superan mi capacidad de entendimiento y las expulso como balas que trazan sus caminos siguiendo una estela infinita hacia la nada. Y sin embargo, temo decir que moriría por que esas líneas fueran mías, porque volvieras a llamar de madrugada, porque en el fondo del vaso vuelva a ver tu reflejo mientras susurras "bébeme". El engaño consciente está bien hasta que lleva a la magia de la inconsciencia, tan clara y tan opaca a la vez, según su punto de mira. Porque tras aquellos sueños, seguí gritando jactanciosa que ya no eras nada. El polvo hacía a veces de mantel entre nuestras cosas, se posaba sobre recuerdos paralíticos, sobre un tiovivo que jamás daría una vuelta más. Estamos tan lejos... Y siempre lo estaremos. Somos fuego, tenemos la clave que desataría la más potente dinamita que acabaría con el mundo. Porque nosotros podríamos acabar con el mundo en nuestra explosión fallida que jamás se dará, porque seguiré gritando que te odio, que nos odio, que te amo. Ahora ella es otra, otra bomba con una cuenta atrás, que se llevará el mundo entero cuando caiga entre tus brazos. Quiero pensar que es otra. Seguro que es otra. Quiero odiar al mundo por su incoherencia, quiero notar cohesión en mis palabras, quiero verle el sentido a no odiarte, y seguir odiando al mundo por ponerte en mi camino y por haber fusionado un día de tal forma odiar y amar.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Quiero que seas la reincidencia, mi amor contingente,

Pero que alegría reincidir si lo hago contigo

domingo, 16 de noviembre de 2014

El mundo de las cosas que nunca dijiste

Vuelves a la lista de las historias imposibles. Lo desmesurado se ahoga en un mundo finito.

Insufrible, utópico, quimérico, eufórico, estrambótico, raquítico.

El mundo no está hecho para historias humanas y enteras como las nuestras, como las insoñables travesuras, la excitación descomedida y la lágrima excesiva.

La felicidad vaporosa, saltar sin paracaídas, la risa estridente y fragorosa.

Añorando el dolor insufrible,
de un universo utópico,
esperando un huésped quimérico,
más bien eufórico,
casi estrambótico,
nos convertimos en aire, raquíticos.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Abre los ojos

Hoy de repente el sentido de todo ha trascendido como si de la solución a un enigma oculto se tratara, y ha vuelto para devolverme una parte de mi que se había esfumado en las noches de febrero que pasé despierta y desorientada, enfermando, ahogándome en un profundo vacío, mientras que cada día yo era un poco menos y a la vez todo un poco más. La inocencia más pura se había extraviado en las prendas que me fui quitando, una a una, muestras de las piezas que dejaban de encajar, de las partes más rotas y dañinas de mis desperfectos. Blanca y ligera como una pluma, ligera como los problemas sin importancia, como las hojas en blanco, como aquello sin el suficiente valor como para destaparlo. Y mientras todo se impregnaba de conformismo y costumbre, de la rutina que me hizo ver la guerra como el culmen natural e inevitable de la paz.

Dicen que vivir es fácil con los ojos cerrados, pero a mi sólo me demostró una cosa: que la valía de alguien tan importante como deberías ser tú mismo no será apreciada mientras sigas con el miedo a tenerlos abiertos.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Desesperanza

La verdad no existe
Ni la esperanza, ni la gente buena, ni los buenos motivos
Una parte de mi ya no existe desde que te conocí

martes, 16 de septiembre de 2014

Ella

Ojalá tú sobria.
Ojalá yo otra,
desatándonos detrás de aquella puerta, empujándonos con rabia, mirándonos con sed y ansia.
Trenes que se estrellan, historias que se repiten con la misma frecuencia.




Eres luz y oscuridad,
Eres eléctrica.

lunes, 7 de abril de 2014

No me hables

No me hables de sus besos. No me hables de cuando sonreía, de cuando no eran ceniza las inmensas copas que ardían rozando el cielo. De cuando era la luz blanca que iluminaba a aquella viajera perdida, obsesionada con un difuso horizonte. De cuando no dejaba lívido su corazón gris, de cuando el tumulto en su pecho no sobresalía con el frenesí de quien ha sido coartado de por vida, de cuando cruzaba el río de piedra en piedra, cuando arreglaba el desorden de un solo movimiento, y la alzaba por los aires para luego unir sus distantes pedacitos. No me hables, porque no quiero volver a sentirme presa de su nombre, porque no quiero encerrarme en cada recuerdo, porque soy ya la fugitiva de sus huellas, que a pisotones recorrieron cada punto más allá del cielo y del suelo. Porque el miedo ya carece de sentido, se me queda pequeño, si pienso en echarle de menos, en todos los días que su recuerdo seguirá robándome.

Todo será viento cuando me olvide de su nombre. Pero por ahora, hazme un favor... no me hables.

jueves, 20 de marzo de 2014

Sentir

Y por sentir me doy cuenta de que ya no siento nada, que se ha borrado poco a poco la estela de aquella estrella que me guiaba, que ahora sí que me he perdido, que no volverás a mis calles, que no volveré a tus puertos, que no seré más que el eco de un latido pasado, que nunca fui porque nunca he sido.

Preguntarme los motivos era sólo planear por el aire, como una hoja desencantada en el cielo de otoño, era desprenderme, darme cuenta de que ahí estaba la realidad, que no reflejaba nada de lo que fui, ni nada de lo que seré.

Que era otra, que seré otra, que mi yo de ahora se acaba aquí, que ya somos otra cosa. Que ya no vuelven los jilgueros a cantar en mi ventana, que ya no vuelven mis sentidos a cantar en la tuya. Que no me pedirás que vuelva, que no volveré. Mi cuerpo se desvanecerá en el aire, seré rocío en la madrugada, seré nada al despertarnos.

Que seré sangre en otra herida, seré poesía en otras cartas, seré luz en otro universo. Seré sal en otra playa. Tu mirada ya no mirará hacia delante, se apagarán las farolas de las calles, llamará mi piel a la luna en un grito de auxilio, me dirá que me quedé sola, me dirá que no espere respuesta, me diré que hoy despierto, que las fábulas son sólo cuentos.

Despertaré para ser mía, despertaré de un sueño que pareció infinito, me diré que volveré a sentir, me volveré a medio camino, y entonces podré revelar al mundo que si no siento, mi amor, si no siento es porque jamás he existido.

martes, 4 de marzo de 2014