sábado, 7 de noviembre de 2015

Demasiado directo

Yo tenía guardada la última foto de la Polaroid para ti, únicamente para ti. Aunque quería que fuese algo espontáneo, desde hace tanto tiempo ya lo tenía todo pensado, lo había soñado tantas veces con una boba sonrisa en la boca: saldrías tú, tú solo, ni siquiera conmigo, fumándote un cigarro, que por desgracia es lo que más te caracteriza. Probablemente ni el ángulo ni la luz ni la composición serían los mejores. Tú no te darías ni cuenta de que esta imbécil estaba detrás de ti retratándote y admirándote. A poder ser sin camiseta, tan natural como tú eres, de espaldas, un poco de perfil, (¿quizás con la cara girada hacia un lado?), tus grandes orejas con tus pequeños dilatadores, tu barba mal afeitada ocultando tus cicatrices (eres un puto torpe), tu pelo sucio y enmarañado, y en el balcón, aquel en el que tantas madrugadas pasamos mirando a la nada, o, por qué no, en la ventana, en tu pequeña ventana con vistas de mierda por la cual me pedías que mirara la luna mientras me contabas tus miedos y me intoxicabas con tu humo con Coltrane de fondo a las cuatro de la mañana, o, como última opción, en esa laguna a la que me prometiste llevarme y jamás lo hiciste. ¿Cómo será esa puta laguna? Creo que ya no quiero saberlo, no quiero nada más que me recuerde a ti.

¿Sabes qué hice al final con esa última foto? Le dije a mi mejor amiga que se sentara junto al Tajo, y apreté el botón ante una chica sonriente. Y me duele, pero que te jodan.

viernes, 6 de noviembre de 2015

jueves, 5 de noviembre de 2015

A veces me doy cuenta de que las cosas están hechas para ser efímeras y fugaces, durar un segundo, y es justo por eso por lo que las disfrutamos tanto
porque a veces el sabor de la miel en los labios es más intenso que acabarlo todo de un trago.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

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¿habrá alguien que me lea en secreto?

Casi sin querer

Fue casi sin querer
fue casi sin querer que me choqué de bruces con el cartel de "salida"
y lo fue también el acabar algo sin principio
Llegar ahora, y no antes, y no quizá unos meses después, todo eso, fue casi sin querer
Y aún pensando que habría otro momento
que habría otro lugar
y otro tú
es ahora, en este preciso ahora
cuando nada de esto tiene sentido.

jueves, 29 de octubre de 2015

martes, 27 de octubre de 2015

Incorrecta

Hoy estoy tremendamente eufórica,
eufóricamente tremenda,
y me desato y me envuelvo y me atoro
y me rompo y me encuentro y valoro
y vuelo
y grito a través del viento
que me sacude y que me evita
que me consuela
que me limita
y me veo a través de él y de sus destrozos
y soy el surco que alimenta el aliento
de quienes no tienen más que aire para respirar
pupilas para observar
y algo menos que un corazón para sentir
y viven de quienes los mutilan
y de los que los hacen graves y los que les atenúan
y luego no son capaces de ver algo más allá de su cuerpo inerte y desnudo por dentro
y se tornan hirientes sus palabras cuando no guardan nada y a la vez guardan todo lo que jamás han sido.

Pero hoy estoy eufórica, estoy entera
y quiero aplastarte con palabras completas
que dicen todo sin ser nada
quiero llorar y lanzarme por los aires
quiero romperme
utilizarme
demostrarte que no vengo en piezas, que soy una, que no te queda más que nada o todo de mí
advertirte del riesgo que corres
por no elegir a una entera, a una completa,
a una eufórica, a una tremendamente incorrecta.

martes, 28 de julio de 2015

Veinticinco al irte

Hoy te escribo desde el indeleble miedo que me inunda. Y te doy la bienvenida. Te escribo desde la incertidumbre de un comienzo inesperado. Sabiendo que llegaste por sorpresa, a derrumbar las nociones del espacio y el tiempo, a derribar esas reglas especialmente determinantes. Has llegado y con tu llegada has iluminado un nuevo camino a tu paso, dentro de este nuestro caos. Vengo a rogarte que me hagas entenderlo todo, o al menos, hacerme olvidar su cordura. Porque ahora nada es cuerdo, y cuando creí que sólo necesitaba algo de informalidad, llegaste. Y olvidé que quería ser libre, y a la vez es cuando más quiero serlo.

Atrás

A veces las miradas hacia atrás son tormentas. A veces son suspiros de alivio. Encontré en ti el dulce término medio que se ocultaba entre derrotas y escalofríos. Contadas ocasiones me hicieron cerrar los ojos en la aurora, de historias inacabadas por el miedo a murmurar. Historias de mentiras, de luchas, de mordazas y un egoísmo tan necesario como acaparador y ruin. De repente quiero la libertad que supone estar en ti, y sobre todo, estar en mi. Quiero la libertad que tú, y no otro puede darme.
A veces el alivio es simplemente descubrir que existes. Y la calma tras la tormenta no es ese sueño improbable e idílico si estás cerca. Por eso ahora miro hacia atrás con el orgullo y la tranquilidad de quien da un ciclo por cerrado. Porque ahora puedo, porque ahora quien escribe la historia soy yo.

miércoles, 8 de abril de 2015

Ella jamás sabrá lo que la echaré de menos. Pero hemos llegado a ese punto de no retorno. El de aceptar la derrota.

Esto es un hasta nunca, o hasta siempre. Hasta nunca lo que jamás ocurrió y siempre llevaré conmigo.

sábado, 7 de febrero de 2015

martes, 20 de enero de 2015

Odiar y amar

Vivo enorgullecida de poder gritar cuánto te odio, de crecerme con mis palabras de sucia hipocresía y codicia; me lleno la boca de palabras que superan mi capacidad de entendimiento y las expulso como balas que trazan sus caminos siguiendo una estela infinita hacia la nada. Y sin embargo, temo decir que moriría por que esas líneas fueran mías, porque volvieras a llamar de madrugada, porque en el fondo del vaso vuelva a ver tu reflejo mientras susurras "bébeme". El engaño consciente está bien hasta que lleva a la magia de la inconsciencia, tan clara y tan opaca a la vez, según su punto de mira. Porque tras aquellos sueños, seguí gritando jactanciosa que ya no eras nada. El polvo hacía a veces de mantel entre nuestras cosas, se posaba sobre recuerdos paralíticos, sobre un tiovivo que jamás daría una vuelta más. Estamos tan lejos... Y siempre lo estaremos. Somos fuego, tenemos la clave que desataría la más potente dinamita que acabaría con el mundo. Porque nosotros podríamos acabar con el mundo en nuestra explosión fallida que jamás se dará, porque seguiré gritando que te odio, que nos odio, que te amo. Ahora ella es otra, otra bomba con una cuenta atrás, que se llevará el mundo entero cuando caiga entre tus brazos. Quiero pensar que es otra. Seguro que es otra. Quiero odiar al mundo por su incoherencia, quiero notar cohesión en mis palabras, quiero verle el sentido a no odiarte, y seguir odiando al mundo por ponerte en mi camino y por haber fusionado un día de tal forma odiar y amar.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Quiero que seas la reincidencia, mi amor contingente,

Pero que alegría reincidir si lo hago contigo

domingo, 16 de noviembre de 2014

El mundo de las cosas que nunca dijiste

Vuelves a la lista de las historias imposibles. Lo desmesurado se ahoga en un mundo finito.

Insufrible, utópico, quimérico, eufórico, estrambótico, raquítico.

El mundo no está hecho para historias humanas y enteras como las nuestras, como las insoñables travesuras, la excitación descomedida y la lágrima excesiva.

La felicidad vaporosa, saltar sin paracaídas, la risa estridente y fragorosa.

Añorando el dolor insufrible,
de un universo utópico,
esperando un huésped quimérico,
más bien eufórico,
casi estrambótico,
nos convertimos en aire, raquíticos.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Abre los ojos

Hoy de repente el sentido de todo ha trascendido como si de la solución a un enigma oculto se tratara, y ha vuelto para devolverme una parte de mi que se había esfumado en las noches de febrero que pasé despierta y desorientada, enfermando, ahogándome en un profundo vacío, mientras que cada día yo era un poco menos y a la vez todo un poco más. La inocencia más pura se había extraviado en las prendas que me fui quitando, una a una, muestras de las piezas que dejaban de encajar, de las partes más rotas y dañinas de mis desperfectos. Blanca y ligera como una pluma, ligera como los problemas sin importancia, como las hojas en blanco, como aquello sin el suficiente valor como para destaparlo. Y mientras todo se impregnaba de conformismo y costumbre, de la rutina que me hizo ver la guerra como el culmen natural e inevitable de la paz.

Dicen que vivir es fácil con los ojos cerrados, pero a mi sólo me demostró una cosa: que la valía de alguien tan importante como deberías ser tú mismo no será apreciada mientras sigas con el miedo a tenerlos abiertos.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Desesperanza

La verdad no existe
Ni la esperanza, ni la gente buena, ni los buenos motivos
Una parte de mi ya no existe desde que te conocí

martes, 16 de septiembre de 2014

Ella

Ojalá tú sobria.
Ojalá yo otra,
desatándonos detrás de aquella puerta, empujándonos con rabia, mirándonos con sed y ansia.
Trenes que se estrellan, historias que se repiten con la misma frecuencia.




Eres luz y oscuridad,
Eres eléctrica.

lunes, 7 de abril de 2014

No me hables

No me hables de sus besos. No me hables de cuando sonreía, de cuando no eran ceniza las inmensas copas que ardían rozando el cielo. De cuando era la luz blanca que iluminaba a aquella viajera perdida, obsesionada con un difuso horizonte. De cuando no dejaba lívido su corazón gris, de cuando el tumulto en su pecho no sobresalía con el frenesí de quien ha sido coartado de por vida, de cuando cruzaba el río de piedra en piedra, cuando arreglaba el desorden de un solo movimiento, y la alzaba por los aires para luego unir sus distantes pedacitos. No me hables, porque no quiero volver a sentirme presa de su nombre, porque no quiero encerrarme en cada recuerdo, porque soy ya la fugitiva de sus huellas, que a pisotones recorrieron cada punto más allá del cielo y del suelo. Porque el miedo ya carece de sentido, se me queda pequeño, si pienso en echarle de menos, en todos los días que su recuerdo seguirá robándome.

Todo será viento cuando me olvide de su nombre. Pero por ahora, hazme un favor... no me hables.

jueves, 20 de marzo de 2014

Sentir

Y por sentir me doy cuenta de que ya no siento nada, que se ha borrado poco a poco la estela de aquella estrella que me guiaba, que ahora sí que me he perdido, que no volverás a mis calles, que no volveré a tus puertos, que no seré más que el eco de un latido pasado, que nunca fui porque nunca he sido.

Preguntarme los motivos era sólo planear por el aire, como una hoja desencantada en el cielo de otoño, era desprenderme, darme cuenta de que ahí estaba la realidad, que no reflejaba nada de lo que fui, ni nada de lo que seré.

Que era otra, que seré otra, que mi yo de ahora se acaba aquí, que ya somos otra cosa. Que ya no vuelven los jilgueros a cantar en mi ventana, que ya no vuelven mis sentidos a cantar en la tuya. Que no me pedirás que vuelva, que no volveré. Mi cuerpo se desvanecerá en el aire, seré rocío en la madrugada, seré nada al despertarnos.

Que seré sangre en otra herida, seré poesía en otras cartas, seré luz en otro universo. Seré sal en otra playa. Tu mirada ya no mirará hacia delante, se apagarán las farolas de las calles, llamará mi piel a la luna en un grito de auxilio, me dirá que me quedé sola, me dirá que no espere respuesta, me diré que hoy despierto, que las fábulas son sólo cuentos.

Despertaré para ser mía, despertaré de un sueño que pareció infinito, me diré que volveré a sentir, me volveré a medio camino, y entonces podré revelar al mundo que si no siento, mi amor, si no siento es porque jamás he existido.

martes, 4 de marzo de 2014

lunes, 3 de marzo de 2014

Hoy

Hoy es la nada la que se pierde entre la niebla, hoy son los rayos del sol los que se esconden. Hoy se apaga la antorcha que a tantas veladas de estrepitosa tormenta sobrevivió. El aliento anhela tu boca caliente, mis ojos van ciegos buscando tu hombro para poder agarrarse, y de nuevo entre mis dedos aire, en mi boca la sed de no encontrarte.

Hoy te fuiste, o quizá fue antes, hoy soñé que me perdía en tu olor infinito, y que las estrellas me despertaban a medianoche al notar tu ausencia, hoy dejamos de ser uno para ser dos, y aun siendo más perdimos algo de nosotros, perdimos una luciérnaga en la luna nueva, una mota resplandeciente, que iluminaba el universo inexplorado, en su inexorable intento de hacerse un poco más grande.

Hoy llueve en mis ojos, limpiando los horizontes, y dejando impolutas las calles que recorrimos, y con las huellas cada uno de los viajes que hicimos en los mismos vagones de siempre, trenes descarrilados por ir demasiado rápido. Yo buscaba pasos pequeños, yo buscaba desnudarte lento para descubrir una parte nueva de ti cada día, yo quería una puesta de Sol inacabable y espuma entre mis manos, yo no quería ni dulce ni salado, quería algo más de ti.

Pero el viento se llevó los castillos que construimos, las olas inundaron mi mansión inmensa, y ahora somos yo, la lluvia, y las cenizas de lo que pudo ser un cuento inacabable, si no fuera porque hoy somos nada, porque ni tú ni yo estamos vivos.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Expira

Voy muriendo, lo noto, lo noto cuando el sol alumbra y yo aún siento frío, cuando el agua me ahoga y yo aún respiro. Lo noto porque te veo, y no te veo. Lo noto porque me mutilan, y les observo al hacerlo, y porque el dolor roza el placer de manera sobrehumana. Lo noto porque me sobrecogen las canciones potentes, me entristecen las canciones alegres, me arrancan las canciones tristes, me despierta la vida un arraigado sentimiento nihilista. Ellos me invitan a conformarme, a lucir siempre los trajes de gala, a sobrevolar la densa ciudad en un tiovivo que no cesa su leve y encantador vaivén. Me he olvidado de lo que me hizo daño, de las soluciones de cada uno de los problemas que resolví con tanto esfuerzo. Esfuerzo vano ante las catástrofes de un edificio mal construido, con unos cimientos de polvoriento lodo desprendiéndose bajo tus pies.

Cuéntame si la vida sigue siendo tan falsamente afable cuando yo me vaya, cuando tú te vayas, cuando nos reencontremos en el infierno.

-Expira-

jueves, 23 de enero de 2014

"My dear,

Find what you love and let it kill you.
Let it drain you of your all. Let it cling onto your back and weigh you down into eventual nothingness.
Let it kill you and let it devour your remains.
For all things will kill you, both slowly and fastly, but it's much better to be killed by a lover.
~ Falsely yours"



sábado, 7 de diciembre de 2013

Poema a la princesa

Se quedaron los títulos en nombre de la realeza
¿quién necesita reyes, teniéndola a usted, princesa?
alegraba las mañanas como una noche sin frío
decías "esto no es mío", y sin serlo, lo tomabas.

Dulce niña, mitad ángel, suave era
el aliento entre el carmín y ojos azabache
se alteraban las mareas si por ahí pasaba
y parecía hipnotizarte como una especie de hada.

Nada te hacía perderte como su poder
de hacerte ver el mundo totalmente del revés
allá donde yacía el cielo se deleitaba
Y por más que lo negabas tus pruebas te delataban.

No hubo nunca otros ojos más hirientes
de flechas dotado apuntando al corazón
porque ella vuela y parte los esquemas;
porque ella nunca -jamás- seré yo.

martes, 3 de diciembre de 2013

¿De qué te sirve tener derechos si de pronto llegan ellos y te los arrebatan?



De un solo golpe, firme y consciente, te lo quitan todo. Ella estaba desnuda y destrozada en su catre de pajas, y se dio cuenta entonces, al despertar, de que se habían llevado lo más importante de ella misma; su alma, su identidad. Con la poca fuerza que le quedaba se levantó, miró a su alrededor. Las ventanas estaban rotas, los pequeños fragmentos de cristal en el suelo en el que se apoyaban sus débiles pies descalzos. Tímidamente se asomó a la ventana. Abrió los ojos, y la luz se hizo de pronto, la luz que la cegó, la luz que le mostró la realidad.

Hay miradas que sirven para encontrarse, otras para abismarse, las que fulminan, atroces y devoradoras, las que incitan. Aquella mirada sólo le sirvió para perderse, perderse en un lugar que no dejaba cabida a hacerlo; pues no existía. No era nada; no quedaba nada de lo que un día fue. Giró sobre sí para darse cuenta de que estaba sola.

Miró de nuevo el abismo. En cualquier otra ocasión se habría sentido triste, pero algo no le permitía sentir tristeza. Sus ojos coaccionaban a gritos por soltar un par de lágrimas, lágrimas baldías, lágrimas puramente inexistentes. La mirada se tornaba cristalina, al igual que aquellos jirones maltratados de vidrio. Esbozaba un tímido gesto que apenas se dejaba ver entre sus mechones de pelo alborotado, pero no sentía nada. Era incapaz de experimentar cualquier tipo de sensación.

Fue entonces cuando examinó su cuerpo, destrozado por fuera y por dentro intacto, sus manos, rozó su piel por última vez. Se sintió libre, y no era la libertad en la que ella siempre había creído, por la que había luchado. Era una libertad como escapatoria.

Tomó la puerta y salió: el mundo era suyo. Y así se perdió en el lecho de espumas, se revolvió y bailó hasta que no sintió sus pies, y por último, se hundió hasta sentir que no existía, y no fue triste, no fue cruento ni fue amargo: simplemente, fue.



Duerme pequeña, no despiertes del río de aguas mansas al que perteneces, nunca debieron despertarte para arrojarte desde más alto... aún duerme...

domingo, 24 de noviembre de 2013

Tenías que ser tú

Me pregunté tantas veces por qué tenías que ser tan bonita... tal era tu belleza que era casi injusta. Eras como una pequeña joya que deslumbraba al mirar, mientras tus ojos tristes sólo pedían ser observados por algún buen alma que fuese capaz de amarte. Sé que en el fondo estabas pidiendo ser tocada, mis manos querían acariciar lento la piel de tu espalda y darte un beso en la mejilla, apenas un roce, transmitirte que todo estaría bien, que algún día esos golpes no serían más que inservibles cicatrices, que todo estaría bien. Quería pedirte que no lloraras, y acariciarte el pelo, y repetirte que eras la más bonita, la más dulce, la única. Un diamante en bruto que aún no había encontrado la forma de ser explotado. La primera que quiso tropezarse por mis sueños, entre mis ataduras, eras más que un simple camino de paso, llegaste para quedarte, y te llamé tantas veces para que vinieras a verme, cuando realmente ya no estabas... te pedí simplemente que no me tuvieras rencor por no haber estado, por desaparecer un día sin más, luego volví, o volviste, y ya no era lo mismo. Sólo eres un deseo. Un deseo agridulce, tan suave como feroz, eres un imposible entre los imposibles, y sólo por ser tú, y por eso me lo repito: tenías que ser tú. Tú, y no otra. Sólo tú, la única con mis mismos sueños y mis mismos miedos, la única que podía entenderme. La única que podría odiarme. Tenías que ser tú.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Qué mal lo has entendido
cuando tú eres bruma espesa
y yo no soy mas que olvido.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Trastorno visual (y emocional)

Ya llegó la hora de dedicaros un post a vosotras, mis dos estrellas, las dos únicas que sois capaces de cambiar mi norte y mi sur, de romper mis esquemas y dejarme ahí, mirándolos, sabiendo que no volverán a recomponerse. Sois un dulce atisbo de algo de esperanza en mi amor, el amor que os guardo, una renovación sana e imprescindible de mi ser. Sois aquello que un día deseé, que un día quise realmente tener cerca. Sólo sois un reflejo de aquello que me recuerda a lo que me someto, ¿soy realmente esto? ¿o soy vuestra?

Todo parece más claro al despertar, cuando aún no ha dado tiempo a acontecer nada. Pero la claridad se va con el Sol, y la noche de nuevo duda. Y allí os miro. Os recuerdo.

Dulces disparazos contra mis ideas, mis reglas; las reglas de un juego que sólo creía dirigir yo. Hasta que llegasteis. Pensaba que sería mejor vivir con un poco de orden... hasta que me hicisteis cambiar de opinión.

Venid a cuidarme cuando ya me haya cansado de todo, cuando sólo quiera alguien que entienda, alguien que no quiera pensar en las consecuencias, que no quiera sentirse mal por nada... Venid y dejaré que me llevéis adónde queráis, muy lejos.

Mis dos estrellas, sólo os pido algo: no os apaguéis, o la noche no habrá tenido sentido.

lunes, 28 de octubre de 2013

Si el hombre pudiera decir lo que ama

"Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido."

domingo, 27 de octubre de 2013

We accept the love we think we deserve
Y se repite en mi cabeza nunca podrás, nunca podrás, nunca podrás


                                                                                                                           nunca serás.








Ay, ¡cuánto soñó!

martes, 22 de octubre de 2013

Tardes de ayer

Respírame. Déjame ser tu boquilla, tu filtro, y tu aire. Colócate entre mis sentidos. Déjame ser cada una de tus caladas, y expira sobre mí tu humo; inféctame, inféctame con la sustancia más tóxica que tengas. Apaga tu cigarro en mi pecho, márcame. Esa odiosa sensación de miedo a esa autoconfirmación que ya es peligrosamente real, al saber que es tan limitado aquello que podrías llegar a sentir, es tan, tan despreciable que sólo quiero sentirme como una sucia muñeca de trapo, como un inútil reloj de pared al que miras de vez en cuando, al que dulcemente quitas el polvo, el cual continuará ahí colgado durante meses como ese inerte trozo de plástico con agujas y un tímido tic tac a modo de corazón que es. No quiero ser más que eso, quiero dejarme hacer, satisfacerte, hacerte libre entre mis rincones, y mientras -ahogadas tus verdades a medias entre jadeos- suspira junto a mi oído cuando explotes en el efímero éxtasis de la última calada.

Luego quiero que te levantes, y te vayas, y hagas como si nada hubiera ocurrido. Quizá luego puedas quedarte un rato, y duermas, pero mirando a la pared, y mi piel desnuda pida por un segundo un poco de calidez de la que las mantas no quieren darme. La precaria noche será tan fría como nuestros labios al despertar. No recordarás por qué estaba ahí al otro lado, mientras me verás sonreír, y tú sonreirás en un baldío intento de parecer feliz.

Es compendioso el recuerdo, caprichoso y traicionero, me repito cuando me vuelco para quedarme en las tardes de ayer.

Vamos. Inspira una vez más.

lunes, 21 de octubre de 2013

Para quien logre ser el menos débil

Siempre serás como un amor platónico sin llegar a denominarse amor, ni tampoco amistad, ni tampoco ningún otro sustantivo; porque no lo tiene, porque aunque suene egoísta, sé que nadie se siente así contigo como yo.

No sé por qué lo siento así. No es necesitarte, no es quererte, bueno, quizá lo sea, no lo sé. Sé que podría estar años sin saber nada de ti, y que podría vivir tranquila, que no se me saldría el corazón del pecho al pensarte. Pero aún así sé que te recordaré, recordaré la estela que ibas liberando a tu paso, tus dulces ojos, y tu risa... De alguna forma iluminabas el mundo con ella, lo hacías un lugar más apacible, y a pesar de que no quería que vinieras, a la vez quería, y mi corazón pedía a gritos que tomaras mi mano, y que me prometieras que nunca llegarías a odiarme. 

Cuando te veía llegar de alguna forma sabía que te comerías el mundo. Eras el conjunto de todas aquellas cosas que he querido ser a lo largo de mi vida y que nunca seré. Tus pasos siempre eran decididos. Eras valiente, tu actitud era apuesta, tus labios conocían y reconocían cada una de las palabras que iban a ser pronunciadas, y sabías que estarías bien, porque confiabas en ti, y en aquellos de tu alrededor... eras admirable, no parecías ser frágil. Quizá ese simple hecho te hacía serlo, puede ser. Nunca supe nada de ti, tampoco. Sé que nunca sabré nada de ti. 

Y eso es lo que te hace ser un misterio aún más enigmático; saber que nunca llegaré a conocerte. Y que cuando te necesite no sé si estarás, y que odiaré tener que necesitarte. Y que quizá todo esto sea mentira, o demasiado verdad, o quién sabe ya, quizá sólo seas eso, un ser platónico en mi cabeza, y realmente yo, la que creyó aprender de los pasos más arriesgados y fuertes, sea la menos débil a tu lado.


lunes, 14 de octubre de 2013

Hazme hacer algo de lo que no arrepienta esta noche. Hazme darlo todo, hazme hacer lo que quieras, pero no dejes que me sienta mal por ello. Hazme creer que tomé las decisiones acertadas, finge que estoy haciéndolo bien, hazlo por mí, hazlo por mis horas de sueño, hazlo si me quieres, si alguna vez me has querido...

jueves, 10 de octubre de 2013

Tic, tac

Es triste que me haya convertido en esa bomba de relojería a la que tanto temía, de la cual trataba de alejarme. Es curioso que ahora ella sea yo, y que sienta la irremediable necesidad de rehuir de mi misma, que sienta sus pálpitos dentro de mí, en un frustrado intento de explotar y hacer todo añicos. En cambio, esa temible arma escondida en mi interior decide implosionar, porque no quiere dolor para los demás, porque ellos ya tienen suficiente. Y así lo hace, cuando el tiempo se acaba, y logra llevarse cada mínimo pedazo de mi, me mand callar amenazándome en silencio, y de nuevo palpita, pero esta vez más fuerte, en un intento de bravata enmascarada en arrogancia, haciéndome empequeñecer... me hago pequeña y de pronto el mundo es grande, demasiado grande. Quizá ahora consiga llegar a casa, quizá, pero será en el doble de pasos, con el doble de cansancio acumulado en las plantas de mis pies.

Es triste que me haya convertido en aquello que odiaba, en aquella aborrecible vaguedad y desgana, en mis más temidos miedos; en eso me convertí. Se apodera de mí la rabia, y la visión de lo que sería parte de mis temores, -y otra parte de mi precaria imaginación-, me araña el pecho, me presiona la garganta y los pulmones, no me deja respirar. Pero fuera todos prevalecen tranquilos, estáticos, ignorantes. Me alegro de que lo sean. Prefiero que no puedan entender, no quiero que puedan comprenderme.

Lo siento; me perdí. Ya iba algo desorientada cuando me di cuenta de que los vientos me habían arrastrado hasta fuera del camino. Siento haberme perdido, y siento no atreverme a dar el siguiente paso, a afrontar lo que ya sé que viene, a conocer lo que ignoraba, a dar un salto para alcanzar lo que solía ser inalcanzable. Decidí que seguiría siéndolo, que no sentía prisas por descifrar nada, que estaba mejor en casa, donde no hacía falta abrir los ojos para poder ver.

Pero el tiempo pasa. Las manecillas no esperan, nadie espera. Quizá para cuando recoja las fuerzas para saltar y esté en el aire, la superficie donde caer ya haya desaparecido. Y para entonces, ya no quedarán las manos de nadie para recogerme, las manos que hoy aún me esperan, impasibles, desganadas, llamándome una vez, otra, y otra más, impávidas a pesar de no recibir respuesta...

Para cuando nos demos cuenta únicamente quedará la soledad encerrada en el abismo, en la nada; cuanto más esperemos, más cerca estaremos del delicado canto. Para entonces creeré veros, pero sólo seréis simples espejismos.

Quiero poder prometeros que aceptaré vuestra ayuda, pero ya veis; me volví incapaz de prometer. Siento no poder hacerlo, siento haber cambiado. Siento poder afirmar que sé que un día ya no estaréis aquí conmigo.

E.

martes, 8 de octubre de 2013

I could never run away from you

"You are the sun and moon and stars, are you
And I could never run away from you

You try at working out chaotic things
And why should I believe myself, not you?

It's like the world is going to end so soon
And why should I believe myself?

You, me and everything caught in the fire
I can see me drowning, caught in the fire

The earlier version finishes with the following:
Hey the sun and moon and stars are yeah..
But I won't share myself with you
You to me"



Y así es, no se puede huir de los ojos que te encadenan, que te encandilan y te retienen en sus órbitas, no se puede huir de aquello que te ilumina el camino, no se puede huir de tu propio presente...

Te convertiste sin quererlo en la banda sonora de mi día a día, en la puesta de Sol inacabable e intensa, yo no lo quise y probablemente tú tampoco querías, pero sólo prométeme una vez más que eres consciente, que esto alguna vez fue real, que alguien podrá creerme en un futuro, aunque ese alguien sea yo misma.

Espero a aprender a cómo salir del caos, cómo desprenderme del peso sobre mis alas, mientras tanto sonrío, mientas tanto te miro y tus mirada aún brilla a lo lejos.

Mientras las llamas me consumen, se apropian de mi alma. Da igual, tomadla; para qué la necesito.

Estamos decididos a herirnos, estamos decididos a volvernos locos; está bien. Parece divertido. Una vez más, aceptaré. 

Y a veces quiero irme, a veces quiero correr, quiero tener la fuerza suficiente para dar grandes zancadas con mi grillete, y a ser posible arrancarlo, y lanzarlo lejos; muy lejos.

Avanzo hacia ti, concienciada y decidida, vengo a decirte que me voy, y mientras lo hago me voy perdiendo en la infinidad de tus ojos, te observo de cerca y de pronto soy débil, te miro y de pronto solo quiero darte mis manos y decirte "tómalas, llévame adónde quieras".

Pero mientras tanto... creo que me quedaré un rato más. Así que dime, ¿qué tal en esto de vivir?


jueves, 3 de octubre de 2013

Pequeña reflexión

Voy hacia allá, tomando aquel camino por el que siempre pasas y el cual me prohibí pisar, -advertencias que prefiero fingir que he olvidado-, y sólo lo hago por si de casualidad me encuentro contigo y de esa forma quizá después pueda intentar hacerme creer a mí misma que aquello es un error y que no quería que ocurriera, que realmente intenté evitarlo, que realmente me arrepiento. Esperaré al momento en el que decidas volver para decirme algo como "qué guapa vas hoy", de forma que sólo podré olvidarme de cuánto creí odiarte y podré retirarme a mí misma el castigo de no pasar por aquel camino en el que nos encontrábamos cada mañana. Excusas premeditadas para tener un pretexto de por qué volví.

Así somos las personas, no nos vale la simple justificación de "lo hice porque quise hacerlo"; no, preferimos ir más allá, planear perfectamente lo que va a ocurrir para que todo se asemeje a la imagen que queremos dar de lo ocurrido, aquello que querríamos ver desde fuera. Pero no son más que excusas. Excusas para nosotros mismos. Para no sentirnos culpables.

Las palabras de los demás no sirven. Lo que ellos vean desde fuera, no sirve. La única respuesta, los únicos motivos... siempre los tendrás tú.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Café.

Te extraño en mis desesperanzadas mañanas
llanas y amargas de café ardiente
lo único ardiente que rozó mis labios secos
y adiós dijiste como si no importara
ni siquiera hasta pronto
ni hasta mañana
simplemente fue un adiós
y aun siendo jóvenes
se nos hacían las canas
y las manecillas decían
que el tiempo ya pasaba
y mientras tanto, tú...
No lo sé.
Tú ya no estabas.

Te busco en las sombras de algún bar a medianoche
señales de que no fuiste un simple producto de mi mente
yo te vi
o al menos creí verte
Y mi piel insaciable creyó haberte tenido.
Y mi cama te soñó, al menos hace un tiempo
Cuando a duras penas llegaba la hora de irnos
El camino de vuelta es más largo
si desconoces el destino.

Y ya está,
ya he vuelto de mis sendas, de mis prisas
Sólo te pido algo
Que me mientas
No prometas.
Nunca más, no lo hagas.
Mentirás si preguntan si me has conocido.
Sólo quizá así, algún día,
te deje volver a venir a beber café conmigo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Closer

Y de nuevo vuelve esa sensación, la cuál aún no está presente, pero acecha, ella lo sabe, y tú lo sabes. Se acerca y te mira desde lejos, te observa con atención y se detiene en cada uno de tus movimientos, tú estás en juego, y no querrás mirarla a los ojos, mientras ella buscará tu mirada con la sed de apoderarse de ti, deslizándose entre tus dedos, como si tratara de demostrarte que en el fondo podrías controlarla tanto como ella a ti, pero sin embargo no tendrá piedad ninguna en encadenarte a ella y sus sucios y mórbidos planes. Cada vez está más cerca, y parece querer advertirte, para que hullas o te prepares para su llegada, pero a la vez trata de encandilarte, y te roza la piel haciéndote estremecer y haciéndote adicta a ella.

Miedo, mírame esta vez, mírame directamente, haz arder mis pupilas, voy a permitírtelo.
Voy a decirte algo:

No vas a poder conmigo esta vez.